Como parte de los compromisos del acuerdo de alto el fuego, un hospital del centro de Gaza informó la llegada de nueve presos palestinos liberados por Israel, trasladados por la Cruz Roja
Israel confirmó este lunes la localización, identificación y repatriación de los restos de Ran Gvili, el último rehén que permanecía en la Franja de Gaza desde el ataque del 7 de octubre de 2023. El anuncio, que fue realizado inicialmente por el Ejército israelí y luego ratificado por el gobierno de Benjamin Netanyahu, dio por cerrado el capítulo del intercambio de rehenes entre ambos bandos en el marco del “Plan de Paz” para el enclave palestino. Como parte de los compromisos del acuerdo de alto el fuego, un hospital del centro de Gaza informó la llegada de nueve presos palestinos liberados por Israel, trasladados por el Comité Internacional de la Cruz Roja.
Ran Gvili, de 24 años, era oficial de una unidad de élite de la policía israelí y se encontraba de baja médica el día del ataque. Según reconstrucciones oficiales, decidió salir armado de su casa para sumarse a la defensa de comunidades del sur de Israel, murió en combate con militantes de Hamas en el kibutz Alumim. Su cuerpo fue trasladado posteriormente a Gaza, donde permaneció más de dos años.
El Ejército israelí informó que los restos fueron hallados en un cementerio musulmán del norte de la Franja, en una zona bajo control militar israelí, tras una operación de búsqueda iniciada el domingo y basada en información proporcionada durante las negociaciones del alto el fuego. La identificación se realizó mediante análisis forense, en particular a través de piezas dentales, con la participación del Instituto Nacional de Medicina Forense, la policía y el rabinato militar.
“Ya no hay rehenes en Gaza”
Con la repatriación de Gvili se completó la devolución de los 251 rehenes secuestrados durante el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023. De ese total, 20 regresaron con vida tras la entrada en vigor del nuevo alto el fuego el 10 de octubre pasado, mientras que los restos de otros 28 fueron entregados de forma progresiva como parte de la primera fase del acuerdo de tregua impulsado por Estados Unidos y mediado por Egipto, Qatar y Turquía.
El primer ministro Benjamin Netanyahu calificó la recuperación del cuerpo como un “logro tremendo” y afirmó ante el Parlamento que “ya no hay rehenes en Gaza”. En su discurso, Netanyahu agradeció la labor de las Fuerzas de Defensa de Israel, el servicio de inteligencia Shin Bet y el apoyo del presidente estadounidense Donald Trump y sus enviados. También retomó una consigna que había utilizado la familia del joven policía al señalar que Gvili fue “el primero en entrar y el último en salir”.
El presidente israelí, Isaac Herzog, también celebró la identificación de los restos y sostuvo que se trató de una operación de “inconmensurable importancia”. Herzog recordó que, por primera vez desde 2014, no quedan ciudadanos israelíes cautivos en la Franja de Gaza y expresó su acompañamiento a la familia del joven fallecido.
En paralelo, dirigentes israelíes comenzaron a retirar los símbolos que durante más de dos años recordaron a los rehenes. Netanyahu y Herzog se quitaron el pin del lazo amarillo, emblema adoptado por el Foro de Familias de Rehenes, que se había convertido en una presencia constante en edificios públicos, aeropuertos y manifestaciones. En Tel Aviv, la plaza frente al Museo de Arte, que desde el comienzo de los reclamos fue rebautizada como plaza de los Rehenes, fue uno de los principales escenarios de movilización durante la guerra.
Desde el lado palestino, Hamas sostuvo que la entrega de los restos de Gvili demuestra su compromiso con los términos del alto el fuego. Su portavoz, Hazem Qasem, afirmó que el movimiento islamista proporcionó información de manera continua para facilitar la localización del cuerpo y reclamó que Israel cumpla ahora con el resto de los puntos del acuerdo, en particular la reapertura plena del paso fronterizo de Rafah y la retirada progresiva de tropas de Gaza.
Pedido de ayuda humanitaria
Tras el anuncio, la Defensa Civil de Gaza realizó un llamamiento urgente a la comunidad internacional para que Rafah sea reabierto completamente y sin restricciones. Su portavoz, Mahmoud Basal, afirmó que la identificación del último rehén elimina el principal argumento utilizado por Israel para bloquear la entrada de ayuda humanitaria. También advirtió que miles de cuerpos continúan bajo los escombros y que la falta de maquinaria pesada impide su recuperación, mientras la población civil enfrenta una situación crítica.
Poco antes de confirmarse la repatriación de Gvili, la oficina de Netanyahu anunció una “reapertura limitada” del cruce de Rafah, que conecta el sur de Gaza con Egipto. Según el comunicado oficial, el paso quedará habilitado únicamente para el tránsito de personas y bajo un mecanismo de inspección israelí, como parte del plan de 20 puntos presentado por Trump. El cruce permanece cerrado desde mayo de 2024 y su reapertura es una de las principales demandas de la ONU y de las organizaciones humanitarias.
Mientras el gobierno israelí da por concluida la etapa de los rehenes, Netanyahu adelantó que el próximo paso en el proceso de paz será el desarme de Hamas y la desmilitarización de la Franja, antes que avanzar en la reconstrucción del enclave. El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió avanzar en los acuerdos para el futuro de la Franja de Gaza tras la recuperación del último israelí fallecido que quedaba en el enclave palestino desde los ataques del 7 de octubre de 2023.
“La plena aplicación de los acuerdos de alto el fuego en Gaza es absolutamente crucial. (Guterres) insta a todas las partes a avanzar de buena fe y sin demora en las fases posteriores, a facilitar el acceso humanitario sostenido y sin trabas, incluso a través del cruce de Rafá, y a respetar el Derecho Internacional Humanitario”, declaró su portavoz, Stéphane Dujarric. Guterres exigió “una vez más a todas las partes interesadas a establecer una vía política creíble para poner fin a la ocupación, reconocer el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino que lleve a una solución de dos Estados”.
Tres muertos más en el enclave
La entrega de todos los cautivos -algunos vivos y otros muertos- era parte de los compromisos para el alto al fuego que rige entre Israel y Hamas desde el 10 de octubre, tras dos años de guerra. La guerra ha dejado al menos 71.657 muertos en Gaza, según datos del ministerio de Salud del territorio. El ataque de Hamas en el sur de Israel, dejó 1.221 muertos, según un balance de la agencia AFP basado en cifras oficiales israelíes.
Pese a que el acuerdo de alto el fuego entró en vigor hace ya más de tres meses en Gaza, los ataques del Ejército de Israel contra la Franja de Gaza no han cesado por completo y prácticamente cada día se registran muertos entre la población palestina. Este lunes Israel mató a tres palestinos en el enclave palestino, según informó la agencia de noticias palestina Wafa y confirmaron fuentes sanitarias a la agencia EFE.
A primera hora del lunes, un palestino murió tras recibir un disparo en la cabeza por parte de las fuerzas israelíes en el barrio de Al Tuffah de la ciudad de Gaza, informaron fuentes del hospital Al Ahli. El hombre, identificado como Muhammad Khaled Abdel Moneim, fue atacado en la zona de Al Zarqa de este barrio de la capital gazatí, donde se llevan registrando ataques israelíes desde este domingo.
En Yabalia, también en el norte de Gaza, un joven identificado como Muhamad Abed fue disparado por tropas israelíes, según informan fuentes sanitarias. Y en el campamento de Al Bureij, en el centro del enclave palestino, el palestino Majdi Nawfal, de 56 años y miembro de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina, falleció tras ser atacado por un dron cerca de su casa, informaron fuentes del hospital Al Aqsa.
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