En las últimas instancias del juicio por el femicidio de Mercedes Kvedaras, una licenciada en Trabajo Social del Poder Judicial presentó un informe clave que detalló cómo la familia materna asumió el cuidado de los hijos de la víctima y reorganizó su vida tras el crimen.
La profesional explicó que la abuela y un tío materno, evaluados en el marco de un informe socioambiental solicitado por un juzgado de Familia, se hicieron cargo de los menores desde el momento del hecho.
Para garantizar su bienestar, ambos modificaron sus condiciones de vida: alquilaron nuevas viviendas, cambiaron rutinas laborales y adaptaron sus hábitos cotidianos.
Según el informe, estas transformaciones implicaron un esfuerzo sostenido para brindar estabilidad a los niños, quienes quedaron bajo su tutela de hecho tras la muerte de su madre. La trabajadora social también señaló que, en ese proceso, surgieron conflictos con la familia paterna.
En ese sentido, indicó que los familiares del acusado habrían dejado de aportar económicamente para la manutención de los menores y dispusieron de bienes familiares, incluida la vivienda. Además, concluyó que no existe vínculo actual entre los niños y la familia paterna, una relación que ya era limitada antes del hecho.
La declaración se dio en el marco del juicio contra José Eduardo Figueroa, imputado por homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género.
Tras la ronda de testimonios, el tribunal avanzó con la incorporación de pruebas documentales, entre ellas mensajes intercambiados entre el acusado, la víctima y sus hijos en los días previos al crimen.
El Tribunal fijó el 28 de abril como fecha tentativa para los alegatos finales y dispuso un cuarto intermedio hasta este martes 21 a las 8.30 para continuar con la etapa testimonial.
fuente: Informate Salta



