En total, el encuentro entre ambos mandatarios se extendió tres horas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, mantuvieron una reunión este jueves en el Despacho Oval de la Casa Blanca, seguido de un almuerzo, en un intento por reimpulsar las relaciones bilaterales tras una serie de controversias.
En total, el encuentro entre ambos mandatarios se extendió tres horas, y si bien estaba prevista una conferencia de prensa conjunta, el plan se modificó y el mandatario latinoamericano hablará en la embajada de su país, reportó Agencia Brasil y supo la Agencia Noticias Argentinas.
En una publicación en Truth Social, Trump informó que había conversado con Lula sobre “muchos temas”, incluyendo asuntos comerciales y arancelarios. “La reunión fue muy productiva”, dijo.
“Acabo de concluir mi reunión con Luiz Inácio Lula da Silva, el dinámico presidente de Brasil. Hablamos de muchos temas, incluyendo el comercio y, específicamente, los aranceles. La reunión salió muy bien”, dijo Trump en una publicación en Truth Social.
“Nuestros representantes tienen reuniones programadas para discutir algunos puntos clave. Se programarán otras reuniones en los próximos meses según sea necesario”, escribió el presidente de Estados Unidos.
Lula llegó a la Casa Blanca poco después del mediodía. La reunión había sido previamente negociada por los equipos de ambos países, con la expectativa de abordar diversos temas, como el comercio, la lucha contra el crimen organizado, así como cuestiones geopolíticas y minerales críticos.
El mes pasado, Brasil y Estados Unidos anunciaron un acuerdo de cooperación mutua destinado a combatir el tráfico internacional de armas y drogas.
Esta colaboración prevé el intercambio de información sobre las incautaciones realizadas en las oficinas de aduanas de ambos países, con el fin de permitir una investigación rápida de los patrones, las rutas y los vínculos entre los remitentes y los destinatarios de productos ilícitos.
La delegación brasileña que viajó a Washington con Lula estuvo integrada por los ministros de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira; Justicia y Seguridad Pública, Wellington César; Finanzas, Dario Durigan; Fomento, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa; Minas y Energía, Alexandre Silveira; y el director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues.
Desde 2025, las relaciones comerciales entre Brasil y Estados Unidos atraviesan un período de tensión derivado de las políticas arancelarias adoptadas por el presidente Donald Trump, quien reinstauró medidas proteccionistas ya implementadas durante su primer mandato, recordó Agencia Brasil.
El ciclo de disputas comenzó con la imposición de aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio, lo que afectó directamente a Brasil, uno de los principales proveedores de estos productos al mercado norteamericano.
Las justificaciones presentadas por Estados Unidos para tales medidas combinaban argumentos económicos y políticos.
También hubo críticas al Tribunal Supremo brasileño, en el contexto de las decisiones del Poder Judicial brasileño relacionadas con el caso del expresidente Jair Bolsonaro, condenado por los intentos de golpe de Estado que culminaron el 8 de enero de 2023.
En abril, Estados Unidos impuso aranceles adicionales a varios productos brasileños, argumentando la falta de reciprocidad comercial. El gobierno brasileño intensificó sus esfuerzos diplomáticos y posteriormente llevó el asunto a la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Además, Brasil ha reforzado algunos de sus instrumentos jurídicos, como las medidas de reciprocidad y represalia, en un intento por evitar una mayor escalada por parte del gobierno estadounidense.__IP__
A finales de 2025 y principios de 2026, Estados Unidos dio un paso atrás parcial, con exclusiones de productos y la sustitución del aumento arancelario por un arancel global temporal de alrededor del 10 %. Sin embargo, sectores como el del acero y el aluminio siguen sujetos a aranceles elevados.
fuente: Noticias Argentinas



