La entidad industrial advirtió por la caida de la actividad, el impacto de los costos energéticos y las dificultades para acceder a los créditos. También elevó al Gobierno una serie de medidas para reducir la presión fiscal y mejorar las condiciones de financiamiento.
La Unión Industrial Argentina (UIA) analizó este martes la situación de las pequeñas y medianas empresas presentando unas series de medidas para aliviar las dificultades que atraviesa el sector. El encuentro se realizó durante la reunión mensual de la Junta Directiva, donde representantes de distintos sectores y regiones evaluaron la evolución de la actividad industrial.
Durante la reunión, los empresarios manifestaron su preocupación por la falta de recuperación de la producción, la caída de empleo y la persistencia de costos que afectan la competitividad de la industria.
Según los datos del Instituto Nacional de Estadistica y Censos (INDEC), la producción industrial cayó un 4,9% en julio respecto del mismo mes de 2025. De los 16 sectores que integran el Índice de Producción Industrial (IPI), 12 registraron bajas interanuales y 15 tuvieron una caída en comparación con junio. La única excepción en la medición mensual fue la refinación de petróleo, que mostró una suba.

Las propuestas para las pymes
Frente a este escenario, la UIA remitió a la Subsecretaría PyME un documento técnico con medidas destinadas a reducir las dificultades que enfrentan las empresas. Las propuestas fueron elaboradas a partir de los relevamientos del Centro de Estudios de la UIA (CEU) y del Observatorio PyME sobre actividad, empleo y morosidad. Entre esas iniciativas vinculadas con la presión impositiva, la entidad planteó:
– Suspender los embargos durante 180 días y diferir los vencimientos de IVA para actividades estacionales.
– Facilitar la migración entre distintos planes de pago.
– Reducir la tasa de financiación de ARCA para las pymes.
– Anualizar las cargas sociales.
– Postergar el pago de Contribuciones Patronales para las economías regionales.
– Agilizar la devolución de saldos a favor de impuestos nacionales.
La UIA sostiene que «la presión fiscal formal en la Argentina es de 56%, récord en el mundo». En ese sentido, remarcó que «la industria produce bienes que compiten tanto en el mercado interno como en el internacional y que, por ese motivo, los costos impositivos tienen un impacto directo sobre la capacidad de competir con productos fabricados en otros países».
El impacto del costo de la energía
Otro de los puntos centrales planteados durante la reunión fue el aumento de los costos energéticos, especialmente para las pequeñas y medianas industrias. De acuerdo con la UIA, los usuarios categorizados como GUDI (Grandes Usuarios de la Distribuidora) recibieron facturas con incrementos de entre 90% y 100% en el costo básico. Esto implicó duplicar el costo respecto del mes anterior y casi triplicarlo en comparación con dos meses atrás.
Ante esta situación, la UIA destacó una iniciativa impulsada por las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba para avanzar en un esquema de financiamiento de los cargos estabilizados del Mercado Eléctrico Mayorista. La propuesta surgió luego de los planteos realizados por la UIA junto con las uniones industriales de distintas provincias. La entidad industrial pidió al Gobierno nacional establecer mecanismos de pago en cuotas y prorratear los vencimientos de las facturas para evitar que el aumento de los costos energéticos profundice las dificultades financieras de las empresas.
Reclamo por el costo del crédito
Según la entidad, los impuestos sobre la intermediación financiera —entre ellos el IVA a nivel nacional, Ingresos Brutos y Sellos a nivel provincial, además de distintas tasas municipales— incrementan en promedio más de un 18% el costo financiero del crédito productivo. De esta manera, una tasa nominal anual (TNA) de referencia del 35% puede transformarse en un costo financiero total (CFT) cercano al 41,4%.
Para la entidad, «este sobrecosto se suma a un escenario marcado por una baja profundidad del crédito y una elevada morosidad empresarial, lo que dificulta el acceso de las pymes al financiamiento necesario para sostener o ampliar su actividad, que también puso el foco en los encajes bancarios». Según los datos presentados, los encajes sobre los depósitos a la vista rondan el 45% en Argentina, frente a aproximadamente 21% en Brasil y 9% en Chile.
La entidad sostiene que esta diferencia «reduce la capacidad de intermediación de los bancos y contribuye a mantener condiciones más restrictivas para el crédito destinado a la producción». En este contexto, la UIA señaló que el crédito bancario representa alrededor del 12% del PBI argentino, frente a un promedio regional cercano al 60%.
Fuente: Perfil



