El Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta amarilla para el este de Salta por tormentas que podrían ser localmente fuertes. El pronóstico prevé intensas precipitaciones en períodos cortos, ráfagas, actividad eléctrica y ocasional caída de granizo.
El tiempo en Salta tendrá como protagonista a la inestabilidad durante los próximos días. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta amarilla por tormentas para el este de la provincia, donde se esperan tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes.
Según el pronóstico, los fenómenos podrían estar acompañados por intensas precipitaciones en cortos períodos, ocasional caída de granizo, frecuente actividad eléctrica y ráfagas intensas. Para el área bajo alerta se estiman acumulados de entre 30 y 60 milímetros, aunque los registros podrían ser superiores de manera puntual.
La situación forma parte de un cambio de escenario atmosférico que afecta al norte y centro de Argentina. El avance de aire húmedo, combinado con el pasaje de perturbaciones, favorecerá una sucesión de tormentas y períodos de lluvias, con mejoras temporarias entre los distintos eventos.
Tormentas fuertes en el norte argentino
Uno de los principales focos de atención estará sobre el norte del país. El modelo del Centro Europeo (ECMWF) muestra para el miércoles una extensa franja de elevada actividad desde Bolivia y Paraguay hacia Misiones y el sur de Brasil.
En este corredor aparecen probabilidades de precipitación superiores al 70% y, en algunos sectores, cercanas al 90%.
En Argentina, la mayor actividad se concentrará especialmente sobre Misiones y sectores del noreste. Además de Salta, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene una alerta amarilla para Formosa y Misiones.
La evolución posterior será importante porque el patrón de lluvias no se limitará a un único episodio. El acumulado de siete días del ECMWF muestra valores de alrededor de 30 a 50 milímetros en distintos sectores del norte argentino, con registros mayores hacia Misiones y áreas próximas.
Para la actividad agropecuaria, esta sucesión de eventos puede mejorar rápidamente la disponibilidad de humedad, pero también generar interrupciones de labores, excesos puntuales y problemas de transitabilidad.
El cambio de escenario también alcanzará al centro del país
Las precipitaciones comenzarán a ganar protagonismo sobre buena parte del centro y norte de Argentina durante los próximos días. El escenario más activo se concentrará inicialmente sobre el norte argentino y los países limítrofes, aunque la inestabilidad también alcanzará sectores de la región Pampeana.
La distribución será irregular, por lo que algunas localidades podrían recibir acumulados importantes mientras otras, relativamente cercanas, registren lluvias mucho menores.
El ECMWF proyecta para los próximos siete días acumulados superiores a 40 milímetros en sectores de Misiones, Chaco, Corrientes y el noreste argentino. También aparecen registros destacados sobre el este y sudeste bonaerense, mientras que el oeste del país tendrá lluvias mucho más escasas.
Qué se espera para Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires
Hacia el centro del país, el panorama será más heterogéneo. El ECMWF proyecta acumulados cercanos a 10 a 25 milímetros en buena parte de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y sectores de la región Pampeana, aunque aparecen núcleos superiores en áreas puntuales.
La señal es más marcada hacia el este y sudeste de Buenos Aires, donde el mapa muestra acumulados de más de 40 milímetros en sectores próximos a la costa.
Esta distribución refleja un escenario de lluvias más generalizadas que el observado durante buena parte de septiembre, pero todavía con una marcada variabilidad espacial.
Por ejemplo, el mapa presenta alrededor de 15 milímetros para Buenos Aires, 21 milímetros en Tandil y 46 milímetros en Mar del Plata. Estos valores deben interpretarse como una referencia de la tendencia del modelo y no como una previsión exacta para cada localidad.
El impacto de las lluvias en la actividad agropecuaria
Para el sector agropecuario, el cambio resulta relevante por la combinación entre lluvias y temperaturas primaverales.
Las precipitaciones pueden favorecer la recarga de humedad en los perfiles y acompañar las labores de siembra y establecimiento de cultivos, pero los eventos intensos también pueden provocar anegamientos temporarios, compactación superficial y dificultades para ingresar a los lotes.
La evolución de las tormentas durante los próximos días será, por lo tanto, clave para determinar dónde el agua representará una mejora productiva y dónde puede convertirse en una complicación operativa.
fuente: El Tribuno



