El arzobispo de Buenos Aires volvió a reclamar unidad y diálogo, en un mensaje que llega tras sus anteriores cuestionamientos al clima de confrontación política.
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, volvió a poner el foco en la situación social y política de la Argentina durante la misa central de la 52° Peregrinación Juvenil a Luján y reclamó “estar más unidos que nunca”. Frente a miles de fieles, cuestionó la descalificación, la intolerancia y la violencia verbal, en un mensaje que vuelve a marcar distancia con el clima de confrontación política que atraviesa al país.
“Las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal, supuran y parece que están infectando el corazón del pueblo”, sostuvo García Cuerva. El arzobispo pidió además recuperar el diálogo y la fraternidad y mencionó especialmente a los jubilados, las personas con discapacidad, quienes no tienen trabajo, quienes viven en la calle y los jóvenes atravesados por las drogas.
García Cuerva volvió a marcar diferencias con Milei: “Es tiempo de unirnos”
El mensaje se produce a poco más de un mes de la llegada del papa León XIV a la Argentina y después de que García Cuerva describiera al país como “herido” y “dividido”, con altos niveles de pobreza y una fuerte intolerancia política. Sus declaraciones generaron cuestionamientos dentro del oficialismo y volvieron a exponer las diferencias entre la mirada de la Iglesia porteña y el Gobierno de Javier Milei sobre la situación social.
El antecedente más directo se remonta al Tedeum del 25 de Mayo, cuando, frente al propio Milei, el arzobispo pidió “basta de arengar la división y la polarización” y reclamó acuerdos y consensos para atender a los sectores más vulnerables. Ahora, desde Luján, retomó ese planteo con un mensaje de unidad que adquiere una dimensión política adicional por la inminente visita del Papa y el encuentro que mantendrá con el Presidente.

Como cada año, miles de personas caminaron con su fe a Luján.
@CrisAlvarezRod
Una multitud completó la 52° Peregrinación de Luján
La 52° Peregrinación Juvenil a Luján terminó este domingo con la llegada de miles de fieles a la Basílica y la celebración de la misa central, encabezada por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien llamó a “estar más unidos que nunca” y pidió terminar con la descalificación, la intolerancia y el odio.
La celebración puso fin a una nueva edición de una de las manifestaciones religiosas más multitudinarias de la Argentina, que comenzó oficialmente el sábado a las 10 desde el Santuario de San Cayetano, en Liniers. Sin embargo, numerosos peregrinos habían iniciado la caminata desde el viernes para completar los casi 60 kilómetros hasta Luján.
Luis Caputo cuestionó a García Cuerva con un retuit: “Menos política y más predicar la palabra de Dios”
El ministro de Economía replicó un mensaje de Felipe Núñez, uno de sus asesores, en respuesta a las declaraciones del arzobispo de Buenos Aires sobre la situación social y la grieta en la Argentina.

l ministro de Economía, Luis Caputo, cuestionó al arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, al compartir en sus redes sociales un mensaje de Felipe Núñez, uno de sus asesores y director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE). La publicación apuntó contra las declaraciones del religioso sobre la realidad social del país y las divisiones políticas que atraviesan a la sociedad.
“Como católico estoy cansado de este tipo. Menos política y más predicar la palabra de Dios, Cuerva”, escribió Núñez en su cuenta de X. Caputo replicó el mensaje, con el que el funcionario expresó su rechazo a las intervenciones públicas del arzobispo.
El cruce se produjo el sábado 3 de octubre, durante la jornada de la Peregrinación Juvenil a Luján, y volvió a poner en discusión el papel de la Iglesia frente a la situación política, económica y social de la Argentina.
Qué dijo García Cuerva sobre la Argentina que encontrará el Papa
Las críticas de Núñez, que luego fueron replicadas por Caputo, estuvieron dirigidas a las declaraciones que García Cuerva realizó el viernes, cuando se refirió a la próxima visita del papa León XIV al país, prevista para noviembre.
El arzobispo sostuvo que el pontífice encontrará una Argentina atravesada por las divisiones y los conflictos sociales. En declaraciones a Radio Mitre, describió a una sociedad que conserva la esperanza y el esfuerzo cotidiano, pero que también enfrenta dificultades y tensiones. “Argentina tiene un pueblo trabajador, que tiene esperanza, que sigue adelante, que tiene un montón de esfuerzo”, expresó el religioso al caracterizar a la población argentina.
Advirtió sobre las dificultades para construir una convivencia entre quienes piensan diferente. En ese sentido, señaló que el país está atravesado “por la grieta, por la herida, porque nos descalificamos, tenemos mucha intolerancia, hablamos mal del que piensa distinto”.
García Cuerva también planteó que el escenario social que recibirá el Papa estará marcado por esas diferencias, en un contexto en el que la visita papal genera expectativas entre los fieles y distintos sectores de la sociedad.
La respuesta de Ricardo Alfonsín a las críticas del Gobierno
Las declaraciones de Núñez y la decisión de Caputo de replicarlas también provocaron cuestionamientos desde la oposición. El exembajador argentino en España Ricardo Alfonsín salió al cruce del funcionario y defendió el derecho del arzobispo a pronunciarse sobre la situación social “Que un funcionario público mande a callar al arzobispo de Buenos Aires exigiéndole que se ‘dedique a predicar la palabra de Dios’ cuando este expone con dolor la crisis, la pobreza, no es solamente una muestra de grosería y falta de respeto”, sostuvo Alfonsín en una publicación en X.
El dirigente también cuestionó el planteo de Núñez desde una perspectiva religiosa. Según expresó, las referencias a la pobreza y al sufrimiento social forman parte de una discusión que no debería quedar excluida de la prédica cristiana.
Alfonsín afirmó que el funcionario demostraba desconocer el significado del cristianismo al plantear una separación entre la prédica religiosa y la exposición de los problemas que atraviesan a la sociedad.
fuente: Ambito – Perfil



