Un informe de AtlasIntel mostró que más de la mitad de los argentinos cree que la economía va a empeorar, mientras crece la desaprobación al Gobierno y se profundiza el desgaste en la figura presidencial.
Una última encuesta analizada en el programa «QR!», emitido por Canal E, encendió señales de alerta para el Gobierno de Javier Milei. Según explicó el conductor Pablo Caruso, los datos reflejan un escenario de expectativas económicas negativas y caída en la imagen oficial.
“Las expectativas respecto de lo que viene no son buenas”, sintetizó Caruso al presentar el relevamiento económico y político de AtlasIntel correspondiente a marzo.

El informe muestra que el 57% de los encuestados cree que la economía va a empeorar en los próximos seis meses, mientras que solo el 36% espera una mejora. En cuanto al mercado laboral, el pesimismo es aún mayor: el 58% anticipa un deterioro, frente a un 33% que proyecta una mejora.
La percepción sobre la situación actual también es crítica. Según los datos difundidos en el programa, el 65% considera que la economía del país es mala, mientras que apenas un 21% la evalúa como buena. En el plano personal, la mitad de los consultados cree que su situación familiar empeorará.

En ese contexto, Caruso remarcó que el problema ya no es solo económico sino también político. “Empieza a aparecer un desgaste muy fuerte”, señaló al analizar la evolución de la imagen presidencial.
De acuerdo con la encuesta, la desaprobación del Gobierno alcanza el 61,6%, mientras que la aprobación se ubica en torno al 36%. Además, otros relevamientos mencionados en el programa, como el de la consultora Innova, muestran una valoración negativa cercana al 59%.

El análisis también incluyó el impacto en el sistema político. A medida que crece el malestar social, empiezan a destacarse otros dirigentes en términos de imagen, en un escenario donde la figura presidencial acumula cada vez más rechazo.

Durante el debate, los panelistas coincidieron en que la combinación de expectativas negativas, caída del consumo y desgaste político configura un momento complejo para el oficialismo, con efectos que podrían trasladarse al plano electoral si la tendencia se sostiene.
fuente: Perfil



