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lunes, septiembre 20, 2021

Ante la poca disponibilidad de barbijos, promueven el uso de máscaras caseras

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En las farmacias advierten que no hay precios de referencia.

A partir del lunes próximo, todas las personas que estén fuera de sus casas deberán usar máscaras faciales, para prevenir la transmisión de coronavirus en Salta. Quienes incumplan esta medida deberán pagar multas de alrededor de mil pesos por pago voluntario, en el marco del Decreto de Necesidad y Urgencia N§ 255.

Desde el sector farmacéutico advirtieron que el stock de barbijos quirúrgicos es limitado y que no hay precios de referencia en el mercado.

Agentes de Salud Pública piden que los barbijos que haya disponibles se destinen a las personas que deben lidiar con el virus COVID-19 en los hospitales. Por eso, desde el Gobierno provincial proponen elaborar protectores caseros, de acuerdo con las instrucciones de autoridades sanitarias.

Investigadoras del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) publicaron un informe técnico, en el que brindan recomendaciones sobre los tipos de telas adecuadas para confeccionar máscaras caseras y las precauciones que hay que tener al usarlas e higienizarlas. Basaron su trabajo en la evidencia científica que hay y en las opiniones de especialistas.

Poco stock de barbijos

Desde que empezó la pandemia de coronavirus, aumentó mucho la demanda de barbijos quirúrgicos, pero las farmacias no estaban muy abastecidas, ya que no era un producto de alta rotación.

Ante la obligatoriedad de usar máscaras faciales, el vicepresidente de la Cámara de Propietarios de Farmacias de Salta, Francisco Puló, aseguró que no hay barbijos suficientes para toda la población. Contó que, cuando ingresan, se limita la venta desde cuatro hasta uno solo por persona: “Nos cuesta mucho conseguir ese tipo de insumos en la provincia”.

En relación con las mascarillas N95, que usan los profesionales de la salud, dijo que son importadas y que “casi no se consiguen”. Estimó que la mayoría de ellas se destinaron a centros médicos y hospitales.

Ante la recomendación de hacer máscaras caseras, Puló consideró que el Gobierno debería hacer un protocolo. “Una persona que no está acostumbrada a usar barbijo, se va a tocar más la cara con las manos…”, evaluó. Por eso, recomendó llevar siempre una botellita de alcohol en gel o de alcohol al 70 por ciento cuando se sale para tratar de mantener las manos limpias.

Sin precios de referencia

En relación con los precios, Puló dijo que en febrero un barbijo costaba alrededor de 20 pesos y que hoy vale entre 40 y 50 pesos, de acuerdo con la farmacia y con el precio al que esta lo haya conseguido.

“Lamentablemente, las farmacias no somos formadoras de precio… En Salta, donde no hay muchas droguerías, nos abastecemos de lo que conseguimos para tener a la población con los insumos necesarios”, comentó Puló.

“A veces nos piden exorbitancias por los barbijos y por el alcohol en gel”, confesó. “Hay que ir a ver si los que fabrican tienen los mismos costos de insumos, la mayoría de los cuales son importados…”, evaluó.

Si bien el Gobierno nacional puso precios tope para los barbijos, Puló aseguró que estos no se consiguen: “Sería bueno que nos digan a quién comprar y en qué condiciones”.

Puló evaluó que en Salta hay muy pocas droguerías por el alto costo fiscal: “Un laboratorio o un proveedor, antes de venir a entregar acá, prefieren dejar la mercadería en otro lugar”.

Responsabilidad social

El secretario general de la Gobernación, Matías Posadas, explicó ayer que recomiendan el uso de máscaras caseras “para no afectar la provisión de los barbijos quirúrgicos” que necesita el personal de salud.

El funcionario aseguró que “hay controles muy estrictos para garantizar la provisión de estos elementos esenciales en la lucha contra la pandemia”.

Posadas apeló a la solidaridad y a la responsabilidad individual y social en la lucha contra el coronavirus: “Lo más importante es que cada uno sea consciente y responsable”.

El gerente del hospital Oñativia, Marcelo Nallar, explicó que los barbijos quirúrgicos se necesitan en el hospital para tomar las muestras y recibir a los pacientes.

“Al haber mayor demanda y la oferta ser la misma, se nos encarece un montón el comprarlos y el conseguirlos”, dijo.

Cómo hacerla y qué cuidados tener

Científicas del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (Inibioma), del Conicet y de la Universidad Nacional del Comahue publicaron el domingo último un informe técnico titulado “Barbijos caseros: un complemento necesario para prevenir el contagio de COVID-19”.
Para elaborar el documento, las doctoras Micaela Buteler, Agustina Di Virgilio y Florencia Tiribelli recuperaron la evidencia científica que existe y las opiniones de especialistas de distintos países, que sostienen que el uso de máscaras caseras por parte de todos los ciudadanos, incluso de aquellos que no tienen síntomas, es una forma de limitar la transmisión del coronavirus. Esta medida complementa otras decisiones de los gobiernos, como el distanciamiento social y el lavado de manos. 
Las máscaras de tela pueden estar hechas de diferentes materiales, dispuestos en una o más capas. Cada material tiene diferentes propiedades, que van a influenciar en su eficiencia, comodidad y durabilidad.
En un estudio que se hizo con remeras 100 por ciento algodón, remeras de mezcla con algodón, lino, funda de almohada, funda de almohada antibacterial, bufanda, seda, repasador y filtro de aspiradora, se encontró que la tela de funda de almohada y la de remera 100% algodón resultaron ser los materiales más adecuados para hacer una máscara casera. La segunda tiene la ventaja de que se adapta mejor a la forma de la cara.
Todos los materiales lograron retener más del 49 por ciento de las partículas de 1 micrón y de 0,02 micrones y varios mostraron una eficiencia alta de retención a ambos tamaños de partículas. La tela de repasador dispuesta en doble capa generó una mejora significativa. 
Estos valores se refieren a materiales sin uso previo, ya que el uso puede disminuir su eficiencia.
Aunque las máscaras no funcionen de manera perfecta, podrían colaborar para que la carga viral que se propague en la comunidad sea menor. Al usarlas, se evita, en alguna medida, que las partículas de virus en el aire sean inhaladas desde el exterior.

Para que quede cómoda, la máscara debe sujetarse con material elástico, que facilita su colocación.
La recomendación es no usarla más de una hora y media (90 minutos). Pasado ese tiempo, su efectividad disminuye significativamente y luego de dos horas deja de ser efectiva. Lo mismo ocurre con los barbijos quirúrgicos.
Las máscaras de tela deben ser lavadas y secadas después de cada uso. Al llegar a la casa, debe tratarse como material contaminado. 
Después de cada ciclo de lavado y secado, pierde eficiencia de filtrado y, luego de la quinta vez, su eficiencia disminuye en un 15 por ciento. 
El método más adecuado para lavarlo es en agua caliente con mucho jabón, claro que esto reduce su eficiencia con el tiempo en alrededor de un 20 por ciento. 

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