Combates al sur de Gaza: los civiles palestinos se quedan sin opciones para refugiarse

Las tropas israelíes libraban el miércoles encarnizados combates con Hamas en el sur de Gaza, tras alcanzar el corazón de la ciudad de Khan Yunis, lo que forzó a los civiles palestinos a buscar refugio en otros lugares cuando hay pocas zonas seguras.

Los aviones de combate israelíes bombardearon objetivos terroristas en todo el territorio costero densamente poblado, en una de las fases más intensas de los combates en los dos meses transcurridos desde que Israel inició su campaña militar para eliminar al grupo militante palestino.

Fuerzas israelíes rodeaban el miércoles la principal ciudad del sur de Gaza, Khan Younis, luchando contra los terroristas de Hamas en las calles y edificios en uno de los combates más intensos en dos meses de guerra.

El conflicto se ha desplazado hacia el sur después de feroces combates y bombardeos que han reducido a escombros gran parte del norte de la Franja y han empujado a casi dos millones de personas a dejar sus hogares.

Fuentes de Hamas y de Jihad Islámica explicaron a la AFP que sus milicianos combaten el miércoles a las tropas israelíes para impedirles penetrar en Khan Younis, donde civiles ya desplazados tenían que empacar y huir de nuevo más hacia el sur.

Grupos de ayuda internacional condenaron las sucesivas órdenes de evacuación y alertan que los civiles se quedan sin opciones donde refugiarse. “Los civiles se ven empujados hacia una zona que representa menos de un tercio de la superficie de la Franja, cuyas carreteras de acceso están colapsadas”, afirmó Philippe Lazzarini, el director de la Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA).

Anoche, el jefe del ejército israelí, Herzi Halevi, había confirmado que sus fuerzas rodeaban el área de Khan Younis en el sur de la Franja de Gaza. “Hemos tomado muchos bastiones de Hamas en el norte de la Franja de Gaza y ahora estamos actuando contra sus bastiones en el sur”, declaró.

De hecho, el ejército israelí descubrió el miércoles uno de los mayores depósitos de armas del grupo terrorista en el norte de Gaza, cerca de una clínica y una escuela, según informó un vocero militar, quien precisó que en el depósito había “cientos de lanzagranadas, decenas de misiles antitanque y explosivos, cohetes de largo alcance, granadas y muchos drones”.

Según la oficina de prensa del gobierno de Hamas, disparos de artillería dejaron “decenas de muertos y heridos” la madrugada del miércoles en el este de Khan Younis. También reportaron un bombardeo contra el campo de refugiados de Nuseirat, en el centro del pequeño enclave, que dejó seis muertos, y otro en el de Jabaliya, al norte, que también provocó varios fallecidos.

El jefe del comando sur del ejército israelí, Yaron Finkelman, aseguró que los combates en Khan Younis son “los más intensos desde el inicio de la operación terrestre” a finales de octubre.

Israel declaró la guerra a Hamás después del ataque el 7 de octubre del movimiento islamista, que mató a 1200 personas, en su mayoría civiles, y secuestró a unas 240 como rehenes, de los cuales 138 todavía están retenidos en Gaza, según las autoridades israelíes. Por su parte, la ofensiva contra el territorio palestino ha dejado 16.248 muertos, en su mayoría mujeres y niños, según la oficina de prensa del gobierno gestionado por Hamas.

Presión internacional

En este contexto, el jefe de derechos humanos de las Naciones Unidas, Volker Turk, advirtió el miércoles de que existía un mayor riesgo de crímenes atroces en Gaza e instó a las partes implicadas a abstenerse de cometer tales violaciones.

“Mis colegas humanitarios han descrito la situación como apocalíptica. En estas circunstancias, existe un mayor riesgo de que se cometan crímenes atroces”, dijo Turk a la prensa en Ginebra. “Hay que tomar medidas urgentes, tanto por las partes implicadas como por todos los Estados, en particular los que tienen influencia, para evitar que se cometan crímenes de este tipo”, agregó.

Mientras tanto, los jefes diplomáticos de China y de Estados Unidos hablaron el miércoles por teléfono sobre la guerra entre Israel y Hamas en Gaza y coincidieron en la necesidad de desescalar el conflicto.

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, “reiteró el imperativo de que todas las partes trabajen para evitar que el conflicto se extienda”, según un comunicado de su departamento. También mencionó los recientes ataques de los rebeldes hutíes de Yemen en el Mar Rojo y los describió como “una amenaza inaceptable a las seguridad marítima y al derecho internacional que todas las naciones tienen la obligación de respetar”, señaló su vocero Matthew Miller.

Su interlocutor Wang Yi, ministro de Relaciones Exteriores de China, subrayó que “la máxima prioridad” respecto al conflicto en Gaza “es un alto el fuego y terminar la guerra lo antes posible”.

“Los grandes países deben atenerse a la equidad y la justicia, defender la objetividad y la imparcialidad, demostrar calma y racionalidad y realizar todos los esfuerzos para enfriar la situación y evitar desastres humanitarios a mayor escala”, dijo Wang.

El ministro también reiteró la posición de Pekín a favor de una solución de dos Estados para poner fin al conflicto y enfatizó que “cualquier acuerdo que implique al futuro de Palestina debe reflejar la voluntad del pueblo palestino”.

“China está dispuesta a trabajar con todas las partes para hacer esfuerzos con este fin”, aseguró Wang.

Pero a pesar de los esfuerzos internacionales, Israel prometió aniquilar al movimiento islamista y liberar a los rehenes cautivos en Gaza después de la corta tregua que permitió el regreso de decenas de ellos.

De hecho, funcionarios de seguridad israelíes creen que podría pasar hasta un mes antes de que se ejerza suficiente presión militar sobre Hamas para abrir una nueva ventana para una tregua y la liberación de más rehenes cautivos en Gaza, afirmó la radio militar.

Según las mismas fuentes, para lograr este objetivo tendrán que continuar las operaciones militares tanto en el norte como en el sur de la Franja. El ejército informó unos 250 “objetivos terroristas” fueron alcanzados en toda Gaza en el último día.

El ejército también exigió el miércoles que el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) tenga acceso a los rehenes israelíes y extranjeros. “Al tiempo que las fuerzas armadas amplían sus operaciones para desmantelar a Hamas en Gaza, no perdemos de vista (…) nuestra misión crítica de rescatar a los rehenes”, declaró el vocero del ejército Daniel Hagari. “Cada minuto de cautiverio pone en juego su vida”, subrayó.

“La comunidad internacional debe actuar”, insistió, asegurando que “la Cruz Roja debe tener acceso a los rehenes retenidos por Hamas”.

“Ningún lugar es seguro”

Además, varios comandantes de Hamas murieron en un ataque aéreo cerca del Hospital Indonesio en el norte de la Franja de Gaza, afirmó el ejército israelí el miércoles.

En el hospital Nasser de Khan Younis se repitieron escenas de caos, con ambulancias, furgonetas y otros vehículos que traían a víctimas ensangrentadas y cubiertas de polvo.

“Mi primo me llamó y me dijo que viniera porque el cuerpo de mi hermana estaba tumbado en el patio de la escuela”, dijo Mohammed Saloul a la AFP.

“Ningún lugar es seguro en Gaza”, criticó el jefe humanitario de la ONU, Martin Griffiths. “Ni los hospitales, ni los refugios, ni los campos de refugiados. Nadie está seguro”, aseveró.

Tras las peticiones de crear zonas seguras para la población, el ejército israelí publicó un mapa para permitir a los gazatíes “evacuar de lugares específicas por su seguridad si es preciso”.

Pero la ONU dijo que es “imposible” establecer espacios seguros y acoger a los civiles en las zonas que ha designado Israel.

Además, alertó de las dificultades para distribuir ayuda humanitaria más allá de la ciudad de Rafah, en la frontera con Egipto, donde esta llega en cantidades limitadas.

Con sus pertenencias apiladas en carros tirados por burros, en vehículos maltrechos o camellos, numerosos gazatíes se dirigen al sur para escapar de la ofensiva israelí.

La Nación

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