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lunes, octubre 18, 2021

Después de estar varado casi 50 días, pudo regresar a Salta

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Pablo Ibáñez se fue 10 días de vacaciones a México, pero se quedó más de un mes.

Antes de las 13, ayer, el colectivo que traía a Pablo Ibáñez circulaba por la localidad de La Banda (Santiago del Estero), le faltaban más de cinco horas para llegar a su casa. Junto a él, estaban otras 50 personas de distintas partes de Salta que, después de estar varias semanas fuera del país, pudieron regresar a sus hogares.

España, Cuba y México se habían transformado en sus domicilios temporales, después de que el Gobierno nacional decidiera cerrar su espacio aéreo el 17 de marzo.

Pablo Ibáñez es abogado, cumplió 40 años hace unas semanas y lo festejó en Cancún, una ciudad de México ubicada en la península de Yucatán y que es conocida por sus playas. El cierre de las fronteras lo sorprendió de vacaciones en el paradisíaco destino donde estuvo varado casi 40 días.

“Desde que llegamos a Argentina, hemos perdido la dignidad humana, dejamos de ser humanos hace rato. En el hotel, nos tocaban la puerta y nos dejaban la comida en el piso y ahora nos pusieron en un colectivo que no tiene baños y tienen que parar cada hora para que la gente pueda hacer sus necesidades”, contó Pablo desde la unidad que lo traía de regreso a la provincia. Apenas pisaron suelo argentino, después de aterrizar en el aeropuerto de Ezeiza, los repatriados salteños fueron trasladados a un hotel en San Telmo. No pudieron regresar directamente por las nuevas regulaciones que había dispuesto el Provincia después de que se confirmara que un salteño que llegó desde Río Negro y había violado los protocolos estaba enfermo.

La línea aérea Latam le reprogramó el vuelo a través de Wingo, la aerolínea “low cost” de Copa. El trayecto de regreso fue Cancún-Bogota, Bogota-Cali y Cali-Ezeiza.

“La vuelta fue durísima, pero por lo menos la misma empresa me reprogramó el regreso. Hay gente que se tuvo que comprar los pasajes para venirse de Cancún en los vuelos de Aerolíneas Argentinas. Los vuelos de repatriación salían US$600. Hablando con gente que venía de España, me contaron que al pasaje lo tuvieron que pagar US$1.000”, expresó.

Durante el tiempo que estuvo varado en Cancún, tuvo que hospedarse en un hostal que le salía US$10 por día. “Yo llevo varado casi 40 días, me había tomado 10 de vacaciones y me agarró esta situación. Por suerte tengo tarjeta de crédito porque yo había llevado plata para 10 días, no para 50”, contó.

El día que llegó el vuelo de Pablo a Ezeiza, aterrizó también un vuelo proveniente de Cuba. A todos los pasajeros que arribaron y tenían sus domicilios en distintas provincias del país, los estaban esperando ómnibus para llevarlos a su lugar de origen, menos a los pasajeros salteños que tuvieron que quedarse dos días más varados en ciudad de Buenos Aires, por las nuevas disposiciones del gobernador.

“Los único que no podíamos volver a nuestras provincias éramos los salteños. A nosotros nos llevaron a un hotel en San Telmo porque creo que el gobernador había cerrado el ingreso de los colectivos. Nos tuvieron ahí hasta que se organizaron estos viajes”, relató. Pablo explicó que los gastos del hotel como el de los colectivos en el que regresaron los más de 50 salteños fueron cubiertos por parte del Gobierno nacional. “Todos los de las demás provincias pudieron volver, los únicos que nos quedamos fuimos los salteños”, aclaró.

En el hotel de San Telmo, estuvo dos días más varado, pero los ciudadanos que vinieron de España estuvieron muchos más días, casi una semana. “En el hotel, lo único que podíamos hacer era abrir la puerta y recibir la comida, no nos podíamos mover. Era una prisión cinco estrellas, literal”, remarcó.

Al llegar a Salta, Pablo va a tener que cumplir los 14 días de cuarentena obligatoria que se dispuso para todas aquellas personas que regresan a la provincia. Él vive en un departamento solo así que el aislamiento lo podrá hacer en su domicilio. “Lo que sí me dijeron es que los dos días que estuve en cuarentena en Buenos Aires, más el viaje, no me cuentan. Así que tengo que empezar de cero en Salta”, agrego.

En diálogo con El Tribuno, contó que quedó asombrado por la cuarentena. “No sabés lo que es la ver la ciudad de Buenos Aires vacía, sin autos por las calles. Era impresionante, un desierto. Cuando cruzás la General Paz y entrás a provincia, ya empezás a ver que la gente circula muchísimo más”, finalizó.

Regreso a casa

La ministra de Salud, Josefina Medrano, encabezó ayer una reunión por videoconferencia en la que participaron intendentes y gerentes de los hospitales. La reunión tuvo por objetivo informar los criterios del protocolo que regula el regreso a casa de los salteños.

La reunión se realizó a través del Centro Operativo de Emergencia Regional y sirvió para intercambiar criterios e inquietudes con los intendentes y con los gerentes de los hospitales para que el retorno de las personas a sus hogares sea seguro para ellas y para la comunidad.

En el marco de la pandemia, las disposiciones de seguridad y el aislamiento preventivo obligatorio determinan que el movimiento de las personas para retornar a sus casas se dé a través de una serie de protocolos que garantizan el regreso de una forma segura.

Tener más miedo a tu vecino que al virus

Cuando Pablo Ibáñez se enteró de que iba a quedar varado en Cancún, decidió pensar que “no podía hacer nada” para estar fuerte mentalmente. 
“Yo tenía que estar bien de la cabeza, porque maneja todo y si estaba mal anímicamente no la iba a pasar bien. Yo me dije: ya está, esto no depende de mí, es una cuestión que me excede y tengo que sobrevivir como sea”, comentó.
Pero esa fortaleza que buscó, para prepararse para la cuarentena lejos de su país natal, se vio alterada por el trato que recibieron los repatriados por parte de los argentinos.
“Lo que sí yo tenía una bronca tremenda por el tema de que no dejan entrar a los argentinos al país, era una cuestión totalmente inconstitucional. En mi Facebook puse dos artículos, uno que hacía referencia a la Constitución y otro al Pacto de San José de Costa Rica que han sido violados por esta normativa”, afirmó.

Agredidos

Pablo Ibáñez remarcó que se sintió más agredido por los argentinos que por los mexicanos. En México lo trataron “espectacular” y contemplaron su situación. 
“Cuando hacés una publicación en las redes, y es algo que nos pasó a todos, es que le tenemos más miedo a nuestros compatriotas o vecinos que al propio coronavirus. Vos hablás con cualquiera y te van a decir lo mismo. Se ha generado que los enemigos éramos los que estábamos en el exterior y que íbamos a traer esta enfermedad”, afirmó. 
A Pablo, hay gente en las redes sociales que lo agredió, y asegura que le pasó a todos los repatriados: “Le tienen más miedo a su vecino que a la enfermedad. El único miedo que yo tuve siempre fue ese, el volver a la Argentina y a la reacción de la gente, porque en un momento se puso muy agresiva”, finalizó. 

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