“El caso de Leonel, es parecido al de Lucio Dupuy, la madre le pegaba diciéndole que se tenía que hacer macho”

Claudia Bañagasta parte de la querella en el caso, aseguró que el resultado de la autopsia fue terrible y reveló los maltratos que el niño sufría de parte de su madre. Principal imputada por el hecho. “Todos decían que se había caído de un segundo piso de su casa, cuando en realidad su madre lo golpeó con un hierro que le atravesó el cráneo”.

A 9 meses de la muerte de Leonel Francia, un niño de 11 años, que residía en el barrio Solidaridad, sus familiares piden justicia. Además advierten por beneficios de parte de la justicia para la madre, acusada de homicidio, quién se encuentra imputada y presa por el hecho y habría salido con permiso a hacer visitas a sus allegados. Según dieron cuenta desde la querella, la autopsia determinó que el chico sufría crueles maltratos de parte de su progenitora y falleció luego de ser golpeado con un fierro que le atravesó el cráneo, tras lo que cayó de la planta alta de su vivienda.

Desde la Fundación “Preparatoria”, piden colaboración de pintura y elementos necesarios, para realizar un mural en la Escuela Almirante Brown, en memoria del pequeño. Con el objetivo de pedir justicia.

En diálogo con El Tribuno, Claudia Bañagasta, de la Fundación Preparatoria y parte de la querella, recordó: “Lamentablemente, el doctor Nicolás Fernández quién es abogado de la familia de parte del padre de Leonel. Me pasó parte del expediente que consta de más de mil fojas, en donde se refleja toda la crueldad que sufría el chico. Cuando llegamos al momento de la autopsia fue escalofriante, ya que todos decían que se había caído de un segundo piso de la construcción de la casa. Pero en realidad fue producto de un golpe que le dio la madre con un fierro, que le atravesó  el cráneo”.

Y siguió: “La muerte de este pequeño fue terrible, muy dolorosa y se pudo haber evitado. Era la crónica de una muerte anunciada, los mismos que dicen estaban para proteger a los niños no hicieron nada por Leonel. Son 80 los testigos que van a participar dando declaración en la causa. Una de las testigos contó que ella lo conoce desde el vientre a Leonel y dijo que la madre le pegaba al niño diciéndole que se tenía que hacer macho”.

Además, Bañagasta aseguró que el caso de Leonel, es muy parecido al de Lucio Dupuy. “El chico salía ensangrentado de la casa. Un día lo golpeo con un borcego de acero y salía con la colita lastimada. Lo desmayó, la gente lo quería levantar, pero le tenían miedo a la familia Cardozo. Por el prontuario que tienen”.

Y aseguró que nada justifica lo que paso con el pequeño, ya que en  Mayo del 2023 estuvo al frente a la jueza Carolina Cáceres Moreno del juzgado de familia, con un moretón en el ojo. “La citan a la madre, al padre con el pequeño. Y la misma jueza le dijo que no le creía nada a la mujer y aún así le entregó a la criatura. Le dijeron a la madre que debe hacer tratamiento psicológico y le pidieron que se abstenga de ejercer actos de violencia y prometieron una consigna policial para el chico”. Y comentó: “Lo que nunca se cumplió, iba un efectivo de la comisaria de Solidaridad, que le preguntaba a la misma madre como estaba el niño y la hacía firmar”.

Asimismo, Bañagasta, dijo que el chico tenía un vinculo constante con su padre, quién estaba separado de la madre de Leonel. “Cuando lo veía golpeado le preguntaba que le había pasado y como el chico era muy activo, hacía folklore, andaba en bici, el decía que se había golpeado o caído. Jamás la madre permitía que estén solos hablando, siempre estaba presente”.

Y relató que incluso cuando había actividades en la escuela de policía el niño se escapaba rápido para verlo al padre que vive en el centro. “El papá lo quería hacer quedar y el chico le respondía que no podía ya que su madre le había prohibido verlo. No tenía esa posibilidad de verlo unos minutos a solas”.

Luego, expresó: “Cuando una persona sufre violencia sabemos que los adultos no nos creen, esté niño vivía golpeado, cuando toma el coraje de contarle a la maestra que lo vio con las manos hinchadas y golpeadas, diciéndole que su madre le pegó. Ahí se debería haber activado el protocolo, en donde se debe avisar a la comisaría más cercana, luego pasa a la fiscalía, y de ahí a todos los organismos”. Sin embargó, resaltó que no hicieron absolutamente nada por Leonel.

Y agregó: “La secretaría de primera infancia a cargo de Carina Iradi, no activo el protocolo. Los vecinos me mandan mensajes avisándome que fue el camión de la penitenciaria a la casa de hermana, porque tenía que visitar a la madre. Para eso si están los organismos garantizando los derechos de esta mujer. Pero para dar contención al padre y familiares de Leonel no. Las voces de nuestros niños no están siendo escuchadas”.

Luego finalizó: “Tenemos organismos que se crean para ocuparse de ellos pero la verdad es que no hacen nada. El padre no tiene contención y está muy mal. Hemos pedido pintura para hacer el mural en memoria y por justicia para Leonel y lo que nos respondieron es que vayamos a pedirles a los diputados. Pero no colaboró nadie, cuando se inauguré el mural no queremos a ningún político cerca”.

Y solicitó que la gente que tenga  material como pintura, pinceles y lo necesario para pintar, pueden aportarles. “No nos olvidemos de que en la escuela de Solidaridad hay más de 50 denuncias más por niños que sufren abusos y maltratos. Y todo eso quedo en la nada, que pasa que no actúan por los chicos, lo único que nos dicen es que no tienen las herramientas”.

“Pedimos en varias oportunidades una reunión con el procurador de la provincia, creo que más de cinco veces. Y con la jueza de Juri, queremos saber porque no destituyeron a C arina Iradi y a la jueza Carolina Cáceres Moreno.  Debemos tener una justicia ejemplificadora, parece que los funcionarios y jueces se creen intocables cuando cometen un error. Y en este caso se perdió la vida de un niño”, finalizó Claudia Bañagasta.

Fuente: El Tribuno

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