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lunes, septiembre 27, 2021

El último plan de los bancos es ayudar al sector privado

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La pandemia puso en relieve las miserias del sistema financiero.

El sistema bancario funciona en base a la confianza. Quienes depositan sus ahorros en los bancos confían que cuando los necesiten se los van a devolver y las entidades prestan dinero cuando tienen la certeza de que lo van a recuperar. Cuando una de las partes rompe con ese pacto, si se quiere subjetivo, el círculo financiero deja de andar.

En la Argentina son los bancos, o más bien quienes los manejan, los que dejaron de confiar en sus clientes. Pero no es una novedad que se da con la pandemia del COVID-19. Desde hace varios años que el acceso al crédito en este país es prohibitivo, aunque no solo por los banqueros sino también por las políticas económicas de los gobiernos que favorecieron la especulación, la “timba” financiera, antes que los préstamos productivos.

Los créditos bancarios al sector privado vienen cayendo año tras año, según advirtió a El Tribuno el asesor financiero y director de la consultora económica Finex, en base a los datos oficiales del Banco Central (BCRA).

Con las medidas de aislamiento por la enfermedad del coronavirus a pleno, el BCRA dio a conocer, en un informe publicado en los primeros días de abril, que, en términos reales (descontando inflación) y ajustados por estacionalidad, los préstamos totales en pesos al sector privado reflejaron un aumento del 0,8% en marzo, tras 23 meses consecutivos de caídas. Y en términos interanuales, que es lo que cuenta, acumularon una disminución de 17,2% real.

Por otra parte, los préstamos en moneda extranjera al sector privado continuaron disminuyendo, un 5% en el último mes y un 40% respecto de julio pasado, cuando se registró un tope.

“El sistema financiero argentino está en jaque y es de los más pequeños de la región”, indicó Pérez, y citó datos del Banco Mundial, que ubican al país como el que menos plata presta al sector privado en el continente en relación a su producto bruto interno.

Con la nueva administración del Gobierno nacional hay un cambio de paradigma, al menos en los discursivo. El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó este fin de semana, en una entrevista con Horacio Verbitsky, que “el país tiene que recuperar condiciones para que la función del sistema financiero sea canalizar el ahorro en inversión, ya sea pública o privada productiva”.

“Hay una situación anómala desde 2002, cuando se crearon las Lebac. En los últimos cuatro años se profundizó un esquema en el cual los depósitos que en un mundo normal deberían canalizarse hacia la inversión productiva, los bancos se los prestan al Banco Central, que termina emitiendo para pagar intereses altísimos”, resumió el funcionario.

Contra la avaricia

Desde ayer, los principales bancos subieron su tasa de interés que pagan por plazos fijos en pesos a 26,6%, el mínimo establecido por el Banco Central en el marco de la emergencia sanitaria. Sin embargo, los ahorristas continuarán perdiendo contra la inflación que se proyecta será de al menos un 40%.
Los bancos debieron subir unos 8 puntos porcentuales por encima del promedio que ofrecían la semana pasada y al menos seis entidades de las de mayor volumen de depósitos unificaron su tasa. En tanto, otros tres bancos mantenían sus tasas por debajo de los 20 puntos, según el relevamiento que realizó ayer la autoridad monetaria por plazos fijos en pesos a 30 días por $100.000.
En el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) de marzo, el Central advierte una inflación del 40% para 2020, muy por arriba de la inversión que ofrecen los bancos.

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