La Auditoría General de la Provincia emitió su informe definitivo sobre el fondo y señaló fallas de control, baja trazabilidad y cumplimiento parcial de las obras previstas.
La Auditoría General de la Provincia de Salta puso bajo la lupa la ejecución del Fondo de Reparación Histórica (FRH) y, en su informe definitivo, dejó al descubierto una fuerte asimetría entre el avance de las obras y el uso de los recursos públicos.
Según el relevamiento, de las 176 obras previstas originalmente, solo 80 registran ejecución dentro de la muestra analizada, lo que representa alrededor del 45% del total. Sin embargo, ese conjunto de proyectos concentró cerca de $730 millones, es decir, aproximadamente el 79% del presupuesto total estimado para el programa, que ascendía a $924.760.000.
El estudio marca – entonces – que, mientras una porción menor de obras absorbió la mayor parte de los fondos, el resto de los trabajos presenta distintos grados de atraso, ejecución parcial o falta de concreción.
Cabe recordar que el Fondo de Reparación Histórica fue creado en 2011 con el objetivo de financiar infraestructura en los departamentos Orán, San Martín y Rivadavia, a través de un esquema de endeudamiento que preveía inversiones por más de 220 millones de dólares.
Así las cosas, la auditoría —que abarca el período 2012-2019— evidencia que la ejecución del programa estuvo atravesada por dificultades administrativas, debilidades en los mecanismos de control y problemas en la gestión de la información.
Entre los hallazgos más relevantes, el informe señala que hay expedientes incompletos o su completa ausencia en numerosas obras, lo que impide verificar aspectos clave como los procesos de contratación, certificación de avances y pagos realizados. En algunos casos, directamente no fue posible reconstruir el recorrido administrativo de los proyectos.
Además, se detectaron inconsistencias en los registros contables, falencias en el control interno y una marcada dispersión de responsabilidades entre los distintos organismos ejecutores, lo que afectó el seguimiento integral del programa.
El documento también advierte que, pese a la existencia de mecanismos institucionales de control y monitoreo, estos no lograron garantizar una supervisión efectiva sobre la ejecución de las obras.
En este contexto, el alto nivel de ejecución presupuestaria —cercano al 80%— contrasta con un cumplimiento parcial del plan de obras, lo que abre interrogantes sobre la eficiencia en la asignación de los recursos.
fuente: Aries



