La inflación de enero cerraría encima del 20% y esperan 15% para febrero

Estudios privados estimaron que la inflación del primer mes de 2024 estaría entre 20% y 23%, con una desaceleración de los incrementos de precios en alimentos en la tercera semana. La cifra deja un arrastre del 3% para febrero, mes en el que las consultoras proyectan una baja de alrededor del 5%.

El año 2024 inaugura el primer mes con una inflación que cerraría entre el 20% y el 23%, según estudios privados. La desaceleración del incremento de precios de alimentos se sintió sobre todo en la tercera semana, aunque algunas consultoras advirtieron una tendencia a la suba en la cuarta semana. Para febrero esperan que la cifra se ubique cerca del 15%. Economistas consultados por PERFIL explicaron de qué dependerá el comportamiento de los próximos meses.

Orlando Ferreres, de OJF & Asociados, comentó que “la inflación de enero está bajando, pero aun así terminaría en 20%”. Según el economista, “el arrastre del mes anterior fue muy fuerte: de alrededor de 8 puntos”. Teniendo en cuenta estos datos, para el año la consultora estima que la inflación sería de 220%. 

“El IPC de enero se encamina hacia el 20%, pero no lo superaría”, explicó Lautaro Moschet, economista de la Fundación Libertad y Progreso. “Esto corresponde con una desaceleración que se hizo más evidente en la tercera semana, cuando se registró una variación semanal de 1,8%, la más baja desde la segunda semana de noviembre”. 

El economista explicó a PERFIL que esta cifra también se explica por el arrastre de diciembre “que calculamos en 8,1%”. En cuanto al resto del año, Moschet concluyó que “para febrero, siguiendo con nuestro escenario en el cual se aprueba la ley y mantiene el DNU, estimamos una inflación del 14%”. 

Argentina, el país con más inflación en 2023
Inflación en Argentina.

Según analizaron, la clave de enero fue la desaceleración en la suba de alimentos y bebidas no alcohólicas, que llegó a los 4,7 puntos “y cerró la tercera semana por debajo de 2%”, finalizó Moschet.

Federico Zirulnik, del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz, aseguró que según el relevamiento que hacen todas las semanas en grandes cadenas de supermercados, “el dato mensual, comparando la tercera semana de enero vs. la tercera semana de diciembre, la variación de precios fue del 16%”.

La consultora LCG, por su parte, ya adelantó los datos de la cuarta semana. En su informe observaron que los alimentos volvieron a crecer en este último tramo del mes. El rubro escaló 3,5%, 1,3 puntos porcentuales por encima de lo que habían estimado para la semana anterior. Con esto, la consultora calcula que la inflación de enero cerrará en 23,1%.

Entre los alimentos que más incrementaron su valor en la última semana se encuentran el azúcar (8,67%), productos lácteos y huevos (5,77%), bebidas e infusiones (5,17%) y panificados, cereales y pastas (5,25%).

La carne, que se mantenía estable después de haber bajado en enero, volvió a subir: el rubro registró un incremento semanal del 2,7%. 

Según explicó a este medio Sergio Pedace, vicepresidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMyA) “el precio de la hacienda se está recuperando”, por lo que la semana que viene “algunas ofertas van a desaparecer de los mostradores y en algunos casos, el que había bajado mucho la carne, va a tener que subir”.

Miguel Schiariti, presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), consideró, a su vez, que si hay algún traslado al mostrador “se está realizando con mucha cautela”, fundamentalmente “porque no hay ventas que permitan trasladar de manera directa el aumento de la hacienda”.

Otras estimaciones privadas, como la de Abeceb, también adelantaron que para enero calculan un 23% de inflación, solamente 2 puntos debajo de la cifra récord de diciembre.

Inflación
Foto: Télam

Lo que suceda en los próximos meses, sobre todo en febrero y marzo, dependerá de varios factores. Tal como explicaron economistas a PERFIL, entre estos factores se encuentran el aumento de tarifas de energía eléctrica, los próximos tramos de incrementos en las prepagas, el comienzo del ciclo lectivo –con el consecuente aumento en las cuotas de las instituciones privadas–, y una posible devaluación que espera el mercado para el tercer mes del año.

 “Hasta la tercera semana de enero vemos una desaceleración de la inflación que se dio a partir de la última semana de diciembre para la mayoría de los precios, sobre todo alimentos y bebidas que habían tenido un pico”, detalló a este medio María Castiglioni, de C&T Asesores Económicos. A esa desaceleración ayudó la baja en los rubros de carnes, verduras, frutas, aceites y grasas “que venían muy complicados”, al igual que panificados y cereales. “Los lácteos repuntaron la tercera semana de enero, pero en general el resto venía desacelerándose”, agregó. 

Sin embargo, la consultora estima que la inflación del primer mes del año también fue alta. “Hubo un aumento muy fuerte en las prepagas y servicios de salud, la suba del transporte del 40%, combustibles, y algunos rubros regulados que te suman, a lo que hay que agregarle el efecto del arrastre estadístico, por lo que la inflación de enero nos va a cerrar probablemente en torno al 20%”, aseguró.

Con respecto a febrero, debido a que el arrastre esperado de enero es del 3% y a que se trata de un mes “menos complicado en términos inflacionarios”, la economista estima que el índice de precios podría arrojar un porcentaje de alrededor del 15%. 

Esto dependerá, aclaró, “de que los dólares financieros no suban demasiado, el plan económico logre avanzar –y esto ayude a contener las expectativas–, y de que, a raíz de esto, el resto de los precios no se dispare”. El dato del segundo mes del año, concluyó, estará marcado por el precio del transporte, las tarifas y un nuevo incremento en las prepagas. También, probablemente, “por la caída de la demanda”.

fuente: Perfil

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