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martes, mayo 24, 2022

La ómicron se instala en Latinoamérica sin que los gobiernos tomen medidas duras

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La variante ya causa récords de contagios y ha alcanzado a presidentes, aunque hasta ahora ha puesto más en jaque la capacidad de testeo y a las aerolíneas que a los hospitales, que ya miran con preocupación el aumento de casos.

Los hospitales de Latinoamérica todavía no están llenos, pero empiezan a sentir la presión que está generando la rápida propagación de la variante ómicron. Los gobiernos de la región intentan hacerle frente a la crisis sanitaria animando e incluso presionando a la población que no está vacunada para que lo haga. Pero evita, de momento, imponer restricciones como las del año pasado que mantuvieron a la población de ciertos países bajo continuos confinamientos.

La nueva ola ha supuesto en este inicio de año varios retos para todos los países de Latinoamérica. Argentina y México han registrado en los últimos días sus peores tasas de contagio desde que inició la pandemia. En el caso del país norteamericano, aunque el panorama en los hospitales no es el de hace un año, es evidente la incapacidad para medir la dispersión del virus y la dificultad que afronta la población para acceder fácilmente a tests para confirmar el virus. Colombia, donde la vacunación empezó tarde pero ha logrado inmunizar al 76% de los ciudadanos con al menos una dosis, ha emprendido un estrategia para aumentar la cifra. Desde este jueves, todas las empresas con puestos de atención al público deben exigir a sus empleados estar vacunados, entre otras medidas adoptadas.

Las disposiciones sobre el tiempo de aislamiento tras dar positivo o después de tener contacto con alguien que tiene el virus también ha cambiado en varios países de la región durante este inicio de 2022. En Argentina, el aislamiento ahora se limita a aquellos que no han sido inmunizados. En Colombia, pasó de 14 a siete días para todos, así hayan recibido la vacuna. En Perú, se redujo el tiempo de aislamiento a diez días para quienes presentan símtomas leves y, ante la escalada de contagios, se prorrogó la vigencia del teletrabajo.

México: rebasado e incapaz de medir la dispersión del viru

La irrupción de ómicron en México ha dejado ya un presidente y varios secretarios del Gobierno contagiados, un récord de casos diarios que se supera cada jornada, decenas de vuelos cancelados y filas interminables para tratar de conseguir sin éxito una prueba de detección de covid-19. Y la ola acaba de empezar.

En los últimos 14 días, 220.000 mexicanos han dado positivo a covid-19. Entre ellos, Andrés Manuel López Obrador. El mandatario, que presenta síntomas leves, tuvo su última aparición en un espacio cerrado y sin cubrebocas. Allí dijo: “Creo que es gripa”. La avalancha de contagios y la escasez de pruebas han rebasado al Gobierno, incapaz de medir la dispersión del virus. México es uno de los países donde menos test de detección se realizan y estos días las filas de enfermos rodean los centros donde se ofrecen algunos de forma gratuita.

La entrada feroz de ómicron comenzó por los estados de playa más turísticos. El Ejecutivo mexicano en ningún momento ha cerrado sus fronteras ni ha impuesto medidas restrictivas como cuarentenas. Ha pivotado toda su estrategia de lucha contra el virus en la vacunación: 74,5 millones de personas tienen su pauta completa, el 57,7% de la población total. Esa cifra convierte a México en uno de los países de Latinoamérica más rezagados en inmunización, pero ha revertido la situación que vivieron los hospitales en otras olas: de estar colapsados a tener el 60% de las camas libres. El 13 de enero de 2021 —en el punto álgido de la pandemia— se identificaron 15.800 casos y más de 1.200 muertes; el mismo día un año más tarde son 44.000 contagios y 190 decesos. Desde el inicio de la pandemia se han registrado más de 4,2 millones de casos y 300.000 fallecidos, según los datos de la Secretaría de Salud, que reconoce que la cifra real de muertos podría ser del doble.

Argentina: aislamiento para no vacunados

“No hay más turnos”. Este cartel empezó a colgar cada vez de más centros de testeo de la provincia argentina de Buenos Aires hace diez días, a medida que la variante ómicron se propagaba entre la población. Esta semana los casos siguieron en ascenso, con un récord de más de 134.000 el martes, y el Gobierno se vio forzado a cambiar los protocolos. Quienes estén vacunados y sean contacto directo de un caso positivo ya no tienen que aislarse: pueden continuar con su vida habitual a menos que tengan síntomas pero se les recomienda extremar las precauciones en los encuentros sociales. El aislamiento se limita a aquellos que no han sido inmunizados.

El mismo motivo ha llevado a algunas provincias a limitar los tests a quienes tengan fiebre, tos, dolor de cabeza u otros síntomas de coronavirus. De ser contacto estrecho pero asintomático, ya no se puede recurrir a los centros gubernamentales sino que se debe comprar un test en la farmacia o pagar por una prueba en un laboratorio privado.

El Gobierno de Alberto Fernández repite que la vacunación es clave para explicar que la mayoría de los contagiados transiten la enfermedad de forma leve. Las unidades de terapia intensiva tienen hoy una ocupación inferior al 45%, cuando en el pico de la segunda ola en algunos casos se superó el 90%, y los decesos de este jueves fueron 139. Aunque siete de cada diez argentinos están inmunizados con dos dosis, en el caso de los niños desciende al 45%, lo que los ha convertido en el objetivo prioritario antes del inicio del año escolar, a finales de febrero.

Colombia: 40 vuelos cancelados por día

Colombia, donde la ola de contagios empezó a crecer un poco más tarde, ya se adentra en su cuarto pico de la pandemia, con cerca de 30.000 nuevos casos diarios para mediados de la semana. En medio de la reactivación económica, las fiestas de la temporada de fin de año y las tradicionales ferias en ciudades como Cali o Manizales aumentaron los viajes y la interacción social en un país que ya ha reabierto restaurantes y locales de entretenimiento nocturno. Como en otros lugares, el avance de los contagios ha empezado a alcanzar al personal de las aerolíneas, lo que provoca la cancelación en promedio de entre 40 y 45 vuelos diarios (cerca del 4% de la operación), pero sin amenazar de momento la recuperación de ese sector.

Ante la llegada de ómicron, las autoridades han redoblado los esfuerzos de vacunación, con una estrategia que incluye pedir el carné para ingresar a los lugares de ocio y, desde este jueves, que los empleadores lo exijan también para los trabajadores en todos los establecimientos abiertos al público. El país también cambió la semana pasada sus lineamientos para definir el aislamiento de personas con síntomas. Además de reducir el periodo de 14 a 7 días, los menores de 60 años ya no deben hacerse ninguna prueba, pues los síntomas son considerados evidencia suficiente de contagio. Además, las personas que tuvieron covid podrán vacunarse 30 días después del aislamiento, en lugar de los seis meses establecidos previamente.

El 76 % de la población está vacunada con al menos una dosis, el 57% con el esquema completo y el 7,8% con una dosis de refuerzo. También cerca de la mitad de los niños entre 3 y 11 años tiene al menos una dosis, un dato importante ante el inminente regreso a clases presenciales en este mes de enero. “Los niños deben ser el último caso en el cual se conduzca a un aislamiento”, ha enfatizado el ministro de Salud, Fernando Ruiz, que ha llamado a acelerar la vacunación de los menores. En Bogotá, que ha sido epicentro de la pandemia, los análisis indican que el 98% de los casos actuales son causados por ómicron, y el comité epidemiológico que asesora a la capital prevé que el pico de contagios tendrá lugar en la primera quincena de febrero, con una ocupación hospitalaria todavía por debajo del 60%.

Brasil: presión en las UCIs y apagón de datos

Los hospitales de Brasil ya empiezan a sentir la presión que la explosión de casos de la variante ómicron ha causado desde las fiestas navideñas. Las UCIs para pacientes de covid de un tercio de los Estados están en alerta ante el aumento de ocupación, según Fiocruz, un instituto de salud pública. De todos modos, los especialistas no pronostican riesgo de colapso como hace meses porque los síntomas son más leves y la afluencia de pacientes mucho menor. Mientras, persiste el apagón de datos del Ministerio de Sanidad, que ya dura más de un mes. Atribuido a un ciberataque, mantiene a los especialistas ciegos ante la evolución de la pandemia.

Ante ese panorama, el presidente Jair Bolsonaro declaró que “ómicron es bienvenida porque podría indicar el fin de la pandemia”, afirmación inmediatamente replicada por la OMS. El organismo multilateral recordó que, aunque sea menos grave, “no es una enfermedad leve”.

Los cruceros han sido suspendidos por esta nueva ola. Se ha constatado un aumento de afluencia a los ambulatorios para vacunarse. Tras semanas de polémica instigada por el reticente Bolsonaro, el primer niño ha sido inmunizado en Brasil, un crío indígena de 8 años que padece una enfermedad genética. La campaña para pinchar a los menores de 5-11 años empieza el lunes. Y la demanda de test se ha incrementado tanto que las autoridades han decretado que farmacias y centros sanitarios las reserven para los casos más graves y evitar así un desabastecimiento.

Chile: vacunación y autocuidado

En Chile, la circulación de la variante ómicron ha llevado a que el número de contagios diarios se dispare a los niveles de hace siete meses, cuando no existían los altos niveles de vacunación contra la covid-19 de hoy (92,2% de la población objetivo, 14.012.842 personas, ha completado su esquema de vacunación). Este jueves, el Ministerio de Salud informó de 7.291 casos nuevos, 4.157 más que hace una semana, con una positividad del 6,9%. “Las próximas semanas pueden ser muy duras”, aseguró la subsecretaria de Salud Pública, María Teresa Valenzuela. La estrategia del Gobierno sigue siendo vacunar y empujar las medidas de autocuidado, lo que parece complejo en pleno período de vacaciones de verano, con los balnearios y las zonas turísticas llenas. De momento, sin embargo, parece muy difícil que las autoridades se decidan a realizar restricciones fuertes, como nuevas cuarentenas. Los expertos empujan, más bien, porque se hagan mayores controles del pase de movilidad, que determina si una persona tiene sus vacunas al día, lo que permite mayores posibilidades de movimientos.

La situación tiene en alerta a las autoridades actuales y a las del próximo Gobierno, el de Gabriel Boric, que debuta en marzo. Un informe elaborado por Mauricio Canals, profesor de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, proyecta que el día 24 de este mes los contagios diarios de la covid-19 llegarán al máximo desde que la pandemia se detectó oficialmente en Chile en marzo de 2020. De acuerdo a los cálculos de Canals, se llegaría a los 15.498 casos diarios, lo que superaría los 9.171 nuevos contagios que se registraron el 9 de abril de 2021, la mayor cifra hasta ahora.

Perú: seis días para el resultado de una prueba

El martes el ministro de Salud, Hernando Cevallos, informó que ómicron representa más del 80% de los casos de coronavirus en Lima y Callao. Perú ha superado los picos de infectados de la segunda ola (que ocurrió entre enero y junio de 2021). El miércoles se registraron 27.772 casos confirmados, la mayor cantidad de nuevos contagios diarios desde el inicio de la pandemia.

Luego de una semana de colas enormes en los establecimientos públicos de Lima y Callao que realizan diagnóstico de covid-19, el ministro dispuso que tendrían prioridad para las pruebas moleculares los mayores de 60 años —o personas con comorbilidades— y que hubieran estado en contacto con positivos al coronavirus. No había suficientes pruebas para tanta demanda. Quienes se hicieron el test la semana pasada esperaron seis días para recibir el resultado, cuando antes tardaba solo 24 horas.

El número de camas de cuidados críticos también es una preocupación: un 72% de UCI-Covid pediátricas estaban ocupadas hasta este jueves. De 889 camas de UCI para adultos, solo había disponibles 387. En 37 provincias, el estado de riesgo alto por los contagios implica el toque de queda de 11.00 a 4.00 y la prohibición de reuniones sociales o festividades: la más importante que ha sido cancelada es la Fiesta de la Candelaria, en la región Puno.

El Gobierno ha tomado otras decisiones por causa de ómicron: redujo el tiempo de aislamiento a diez días para quienes tuvieron casos leves de coronavirus, prorrogó la vigencia del trabajo remoto para el sector público y privado hasta diciembre, y estableció la obligación para mayores de 50 años de presentar su certificado de vacunación de tres dosis para entrar a establecimientos cerrados, a partir del 23 de este mes. La inmunización de los menores de 11 años empezará el 20 de enero.

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