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jueves, julio 29, 2021

Llegó el día al que no quería llegar nuestro Presidente por los pobres y muertos en Argentina

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A 15 meses de la desafortunada frase, el país vive la pandemia casi como una tragedia.

Profecía autocumplida. “Prefiero tener el 10% más de pobres y no 100 mil muertos en la Argentina”, había señalado allá por abril del año pasado el presidente Alberto Fernández, cuando los casos de COVID-19 en el país no llegaban a 5.000 y solo había algo más de 200 víctimas fatales.

En una entrevista concedida en la residencia de Olivos al medio Perfil en el inicio de la cuarentena, Fernández había sostenido que “de la muerte no se vuelve; en cambio, de los problemas económicos, sí”.

Cuando aún parecía una utopía pensar en muertos de a miles, aseguró que “no podría vivir en paz sabiendo que ocurren muertes evitables”.

Y agregó: “No quiero pensar qué sería de mi conciencia si dejara que murieran 40 mil personas. No duermo más, no vivo más en paz”.

“Me decía Ginés (González García) que el año pasado por gripe común murieron 31.500 personas en Argentina. El problema que nosotros tenemos ahora es que contamos de a una las de coronavirus. A cada muerte nosotros la sentimos como un hecho muy traumático. Y es razonable. La pregunta que hay que hacerse es cuánto tiempo vamos a convivir con el coronavirus”, afirmó Fernández en esa entrevista, publicada el 14 de abril del año pasado.

En una conferencia de prensa brindada el 26 de junio del año pasado Fernández dijo que “Brasil tiene 50 mil muertos y tiene cinco veces la cantidad de habitantes de Argentina. Si la Argentina hubiera seguido el ritmo de Brasil, hoy tendría 10 mil muertos”. El fiscal de Investigaciones Administrativas (PIA), Sergio Rodríguez, apeló el fallo de la jueza María Eugenia Capuchetti, que había archivado la causa por el “vacunatorio VIP” sin que nadie recibiera ninguna sanción. La causa se inició luego de que el periodista Horacio Verbitsky reveló que se había vacunado en el hospital Posadas, llamando a su “amigo”, el entonces ministro de Salud, Ginés González García. 

Con las cifras de ayer, la comparación con otros países ubica a la Argentina en el tercer puesto en Sudamérica según las muertes por millón de habitantes. Solo la superan Perú y Brasil. A la vez, está 13´ a nivel mundial y 11´ en cantidad absoluta de decesos.

Así, Argentina tiene cuatro veces más muertos de los que debería por su población, según estimaciones de expertos.

La economía

La otra parte de la desafortunada frase del Presidente era el dilema entre coronavirus y pobreza. Aquí tampoco le fue muy bien. Superada la temida barrera de cien mil de muertos por COVID-19, los registros de pobreza en el país también encienden las alarmas.

Los índices oficiales, si bien no muestran un salto de 10%, sí evidencian que la gestión económica estuvo lejos de aplacar la estadística sobre la población que no logra satisfacer sus necesidades básicas.

El dato oficial vigente en abril de 2020 correspondía al segundo semestre de 2019. Señalaba que en la Argentina había un 35,5% de la población por debajo de la línea de pobreza. Quince meses después, el registro más reciente es del segundo semestre de 2020: el 42% de la población es pobre, según el Indec. El salto, por lo tanto, fue del 6,5%.

“De la muerte no se vuelve, pero de los problemas económicos sí”, fue otra de las frases del Presidente.

Según el Indec, por aquellos días la Argentina registraba el peor desplome histórico de actividad económica: una caída del 26,4% interanual, consecuencia del inicio de las restricciones. Un año más tarde la actividad mostró un repunte entre interanual en abril, pero por las nuevas restricciones se deprimió 1,2% con respecto a marzo de 2021.

El imparable aumento de precios es el golpe directo al bolsillo de los argentinos. Hoy se conocerá el último índice de inflación y se estima que el acumulado semestral llegará al 25%. Cada vez la pauta anual del 29% del presupuesto está más lejos. Y los salarios, más chicos.

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