El futbolista enfrenta un revés judicial clave en medio del escándalo con Wanda Nara.
En medio de un presente cada vez más tenso, Mauro Icardi y Eugenia “la China” Suárez emprendieron un viaje relámpago a la Argentina que no estaba en los planes. La decisión se da en un contexto cargado de conflictos en Turquía y un nuevo frente judicial que complica al delantero.
Según reveló Guido Záffora en El Diario de Mariana, el jugador llegará alrededor de las 21 horas a Ezeizade este 19 de marzo, tras una salida contrarreloj desde Europa: “Mauro estaba en Inglaterra (el Galatasaray jugó contra el Liverpool el miércoles 18), hubo una situación engorrosa, porque el club no lo dejaba viajar, Mauro pidió por favor y lo dejaron”, detalló.
El viaje, lejos de ser una simple visita, encierra varios frentes abiertos. Por un lado, se confirmó que la estadía será breve: apenas seis días, con regreso previsto a Estambul el 25. Durante ese tiempo, la pareja se instalará en su casa de zona Norte, conocida como “la casa de los sueños”.

Pero el verdadero trasfondo es judicial. Según contaron en el programa de América, el juez Adrián Hagopián dictó una medida cautelar vinculada a la cuota alimentaria que involucra a Icardi: “Tiene que pagar o pagar”, lanzaron al aire, dejando en claro el peso de la resolución.
A pesar de la preocupación inicial —incluso se especuló con que podrían impedirle salir nuevamente del país— el futbolista logró una autorización clave: “Hagopián lo autorizó a que venga y se vaya. Es una autorización previa”, explicaron, llevando algo de alivio a su entorno.
En paralelo, sigue latente el conflicto con Wanda Nara, especialmente por la organización familiar. Uno de los puntos de fricción gira en torno a la escolaridad de sus hijas: “Wanda le dijo al juez: ‘está perfecto, yo le doy las nenas, pero que vayan al colegio’”, contaron.
El pedido de Icardi era que, por los pocos días de estadía y el feriado, las niñas no asistieran. Sin embargo, la postura de Wanda fue firme, marcando otro capítulo de tensión en una relación que no logra encontrar calma.
Fuente: Ciudad



