La intención del Ejecutivo es acelerar las negociaciones con los legisladores y gobernadores aliados durante enero para lograr consensos en torno a la reforma laboral y a la Ley de Glaciares.
El Gobierno prevé volver a convocar a sesiones extraordinarias para el 2 de febrero, con el objetivo de retomar el tratamiento de la reforma laboral y de las modificaciones a la Ley de Glaciares. Se trata de la fecha que tiene en carpeta el Ejecutivo para retomar la actividad legislativa. Lo definió en reuniones de este lunes.
En la Casa Rosada tienen previsto que el presidente firme el decreto que oficializa la convocatoria en la última semana de enero. La intención de la mesa política de Balcarce 50 es acelerar las negociaciones con los legisladores y gobernadores aliados durante enero para llegar al Congreso con acuerdos macro.
La reforma laboral ya cuenta con dictamen, pero no llegó al recinto porque el oficialismo definió priorizar la sanción del Prespuesto 2026 junto con la Ley de Inocencia Fiscal, que promueve el uso de dólares del “colchón”. Los cercanos al jefe de Estado no descartan cambios en el texto que modifica el régimen del trabajo para lograr su sanción.
En el Gobierno reconocen que los cambios tributarios de la reforma laboral implican un costo fiscal estimado en torno al 0,5% del PBI, pero apuestan a que el impacto sea compensado por un aumento de la formalidad y del empleo registrado. Según proyecciones privadas, ese porcentaje equivale a una merma de ingresos cercana a US$3500 millones anuales.
Es una cifra que es superior a las estimaciones difundidas que se concentraron en el impacto del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y lo ubicaron en torno a US$2500 millones por año. Se trata de la reasignación del 3% de las contribuciones patronales desde el sistema previsional hacia un fondo destinado a financiar indemnizaciones por despido.
