Por primera vez, resultó multitudinaria la cantidad de mujeres pero también de hombres que marcharon. El asesinato de Agostina pareció despertar a la sociedad, que se manifestó con pancartas y reclamos.
Una multitud de mujeres, y una gran cantidad de hombres, niños y niñas pequeños hasta muy mayores, marchó este miércoles hacia la Plaza del Congreso, a 11 años del primer #NiUnaMenos y en una semana en la que al menos tres casos de femicidios impactaron fuerte en la opinión pública: el de Agostina Vega, de 14 años, en Córdoba (cuyos abuelos encabezaron la movilización en dicha provincia), el de Dulce María Beatriz Candia, de 17, en Misiones, y el de Noelia Romero, de 30, en Temperley, provincia Buenos Aires.
La consigna de #NiUnaMenos de este año era “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”. Desde temprano, en las cabeceras del subte, como Congreso de Tucumán de la línea D, se juntaron grupos de amigas, compañeras de trabajo o integrantes de agrupaciones para viajar juntas a la marcha. En los vagones iban cantando. Vestían pañuelos verdes, violetas o naranjas. Hacia las 17, por avenida Callao hacia Rivadavia la circulación era incesante y sobre Rivadavia se veían las bandera del Frente de Izquierda y de Trabajadores (FIT), el Partido Obrero (PO), la Unión Cívica Radical (UCR), el Partido Justicialista (PJ), la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y la Confederación General del Trabajo (CGT).
Perfil contabilizó al menos cuatro cuadras completas (sobre Rivadavia, entre Entre Ríos y San José) de manifestantes , además de quienes se movían por las calles laterales al Congreso. “Mientras esté viva, voy a venir porque hay una mujer muerta cada 31 horas y estoy cansada de que se nos rían en la cara. Agostina Vega estaría viva si la hubieran buscado a tiempo”, dijo Lucía, de 26 años, sobre las razones que la impulsaron a marchar.

Nancy Pazos, comunicadora e integrante del colectivo Periodistas Argentinas, señaló que “estar en la calle es la única forma de parar las aberraciones que suceden y más siendo periodista”. “Somos el gremio más avasallado por Milei, el presidente machista”, subrayó.
El padre Paco Olveira, integrante del grupo Curas en Opción por los Pobres, quien participa habitualmente en las movilizaciones de los miércoles de jubilados frente al Congreso, dijo que “los hombres tenemos que acompañar a nuestras compañeras y más en este momento cruel de nuestra patria, con tantos retrocesos en el acceso a derechos”.

En la marcha se veían integrantes de agrupaciones políticas y sindicales pero también muchos “sueltos” que llegaban en familia, con amigos o compañeros de trabajo. Un nene de 7 años, Cruz, marchó con su mamá y su abuela. Contó que en la escuela pública a la que asiste trabajaron sobre el 3J y sobre la Ley de Educación Sexual Integral (ESI).
“Estoy acá porque siempre participo en las marchas del 3J. Están más inquietos por nosotras, viendo el gran operativo de seguridad que desplegó la Ciudad, que por los femicidas. El asesinato de Agostina hizo despertar a una sociedad que estaba adormecida. Y estoy acá porque las calles son nuestras”, dijo la periodista Hinde Pomeraniec, una de las organizadoras del primer #NiUnaMenos en 2015, que marchaba por una de las calles laterales al Congreso.

Alesia Abaigar, la militante política que el año pasado estuvo presa más de 20 días acusada de haber tirado estiércol en la casa del ex diputado y ex candidato de La Libertad Avanza José Luis Espert, también advirtió sobre la cantidad de policía en las inmediaciones a la Plaza del Congreso.
Abaigar expresó su satisfacción por la masividad de la marcha, más concurrida que en años anteriores. “Sigue la llama de las movilizaciones de 2018 y 2020”, cuando se convirtió en ley el aborto no punible.
En distintos carteles que portaban mujeres se podía leer: “Transformemos la bronca en rebelión” / “Harta de avisar que llegué viva” / “Moderadas nunca, nos debimos pasar más pueblos” / “Nunca fue, es ni será tu culpa” / “La triple jornada sostiene a la barriada. No queremos una vida precarizada y endeudada”, de La Poderosa / “Abuela, hoy vine a gritar lo que a vos te hicieron callar” / “Qué cosecha un país que siembra cuerpos”.

Sobre la vereda de la Plaza del Congreso, se desplegó una bandera con al menos 128 fotos de mujeres con sus nombres y la edad que tenían cuando fueron asesinadas.
«Como abogadas y abogados, sabemos que la violencia de género se combate con políticas públicas sostenidas, con capacitación, con recursos y con el compromiso de toda la sociedad», afirmó por su parte Alejandra García, flamante presidenta del Colegio Público de la Abogacía.
Reclamos
El documento de #NiUnaMenos, que se leyó en el escenario montado frente al Congreso, exigió la renuncia del ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez “por la desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad” en el femicidio de Agostina Vega. “Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado”, advirtieron las integrantes del colectivo que también señalaron “el proyecto de ajuste, endeudamiento y saqueo impulsado por Milei, Trump, el FMI”.
#NiUnaMenos exigió la libertad de las dirigentes políticas Cristina Fernández de Kirchner y Milagro Sala y rechazó el “Operativo Tormenta Negra” del gobierno porteño por “estigmatizar los barrios populares y sus habitantes”.
Según el informe anual de Oficina de la Mujer de la Corte Suprema de Justicia, publicado este viernes, en 2025 hubo 200 femicidios, una baja considerable respecto de los 228 registrados en 2024. La provincia en la que más descendió fue Buenos Aires, que concentra el 40% de la población del país.
“Les prometo que un día vamos a llegar a tiempo”, rezaba uno de los carteles en la Plaza Congreso. Es la expectativa de tantos y tantas.
A 11 años de «Ni Una Menos», una multitud marchó en Salta para reclamar por las víctimas de violencia de género
Bajo la consigna “Nos siguen matando”, organizaciones sociales, feministas y de la diversidad se concentraron en la Plaza 9 de Julio para visibilizar la problemática y exigir respuestas concretas por parte del Estado. La marcha avanzó por las calles del centro salteño con destino a la Legislatura Provincial.
Miles de personas participaron este miércoles de una nueva movilización de Ni Una Menos en la ciudad de Salta, al cumplirse el undécimo aniversario del movimiento que nació para denunciar la violencia de género y los femicidios en todo el país.
Bajo la consigna “Nos siguen matando”, organizaciones sociales, feministas y de la diversidad se concentraron en la Plaza 9 de Julio para visibilizar la problemática y exigir respuestas concretas por parte del Estado. La marcha avanzó por las calles del centro salteño con destino a la Legislatura Provincial.
Durante la manifestación, Sofía Fernández, una de las referentes de la convocatoria, recordó que desde el nacimiento del movimiento, en 2015, las marchas se han sostenido año tras año. “Marchamos con más o menos gente, pidiendo por nuestras muertas y también por nuestras desaparecidas. Son 33 desaparecidas desde el caso de María Cash, ocurrido en julio de 2011”, señaló.
La movilización volvió a poner en agenda una problemática que, según las organizaciones convocantes, sigue cobrando víctimas y requiere respuestas urgentes de las autoridades provinciales y nacionales.
Fuente: Perfil – El Tribuno



