16 C
Salta
viernes, septiembre 24, 2021

Preocupa el relajamiento en los espacios públicos

Lo más leído

No usar el barbijo es el principal problema en parques y ferias. Aseguran que los niños respetan más las normas que los adultos.

Desde que llegó el calor y bajaron los casos de COVID-19, las autoridades advierten sobre un relajamiento en las medidas sanitarias para prevenir contagios. Un recorrido por espacios públicos es suficiente para comprender la preocupación de las autoridades. No usar el barbijo es el principal problema. Ante esto, las respuestas a los llamados de atención pueden ir desde discusiones hasta el silencio para evitarlas.

En las diferentes ferias del popular parque San Martín, se toman variadas medidas de prevención. En la que está ubicada frente al anfiteatro tienen disponible alcohol en gel y en los puestos hay carteles que recuerdan las medidas de cuidado.

Ayer, mientras ultimaban detalles para encarar la tarde de mayores ventas, tres feriantes coincidieron al unísono en que “lo que más cuesta” es que los visitantes usen barbijo. “La gente no te hace caso, se molesta… lo toman como una agresión. Si les decís algo, te contestan que te preocupés por vos. No entienden que su cuidado nos involucra a todos. Muchas veces optamos por no decirles nada y guardar distancia”, contó Elisa Vázquez.

En el parque se observan diferentes actitudes. La más llamativa es la de algunos cocineros de puestos ambulantes que no se cubren la nariz y la boca.

Entre los transeúntes, ayer estaba la intendenta Bettina Romero, que luego de participar de la presentación de un libro en el parque, recorrió el espacio verde junto a su familia. Consultada por su percepción, indicó que “se requiere responsabilidad individual”.

“Los gobiernos no podemos estar en todos lados. Lo que debe haber es un cambio de hábito”, dijo la intendenta. Acotó que ” hay que darle importancia a los espacios públicos, que toman otra relevancia”.

“Si les decís algo, se molestan, lo toman como si fuera una agresión, te contestan que ellos son adultos. Optamos por ya no meternos” (Elisa Vásquez, feriante del Parque San Martín)

En la feria de artesanos, con varios locales menos, la opción a la que se recurrió fue usar un megáfono. El responsable es el representante de la feria, Carlos Godoy. “Si ve a alguien sin barbijo, le empieza a llamar la atención. El otro día persiguió a uno que no le hacía caso hasta la puerta de la feria”, contó Adriana Ortega. “La realidad es que están relajados”, sumó Griselda Arroyo, otra feriante, aunque cree que son más los que se cuidan. “Veo todo mal, seguro en enero nos vuelven a guardar” vaticinó un feriante que pidió resguardar su identidad. “Yo no le digo nada a la gente porque son muchos”, agregó.

“Hay un total relajamiento. Nosotros tenemos a alguien que controla con megáfono, identifica a quien no cumple, y hasta lo persigue si es necesario” (Adriana Ortega, feria de los artesanos).

En el cerro San Bernardo, concurrido por los turistas que comenzaron a llegar, el control está a cargo de la fuerza de seguridad provincial. “Vienen en grupitos, no hay aglomeración, pero sí se relajan dentro del mismo grupo”, indicó una policía. “Como no les pasó en carne propia, hay muchos que todavía no toman conciencia”, advirtió un bicipolicía.

La cima del cerro concentra tradicionalmente a deportistas. En este sentido, el bicipolicía aseveró que les exigen usar el barijo cuando terminan con la actividad físcia.

Con la llegada de los primeros turistas nacionales, desde el teleférico indicaron que se observa una conducta respetuosa. Un trabajador a cargo de las góndolas advirtió, sin embargo, que “muchos van con el barbijo en la mano, pero optás por no decir nada porque, por ahí, se molestan y se quejan en las boleterías”.

- Anuncio -spot_img
- Anuncio -spot_img

Lo último