22 C
Salta
viernes, septiembre 24, 2021

Que pasará con la economía en 60 días luego de la derrota

Lo más leído

Economistas salteños evalúan el escenario hasta la próxima elección.

La jornada electoral y, principalmente el resultado adverso de las PASO del domingo último, abrió muchos interrogantes puertas adentro y afuera del oficialismo.

Una de esas incógnitas es cómo piensan los conductores del Frente de Todos revertir la elección y lograr mejores guarismos en noviembre. Uno de los temores es que la economía sufra una profundización del sistema de emisión, alto gasto público y déficit fiscal para sumar adeptos.

El Tribuno consultó a economistas del ámbito local, quienes coincidieron en que al Gobierno se le abren las opciones entre ir a fondo con su política económica o corregir y buscar seducir a algunos de sus detractores.

El doctor en Economía Julio Moreno destacó que “en principio se demostró que la gente sabe votar y lo hizo contra la inflación, la desocupación, contra las políticas anti-

COVID, contra la economía informal, contra la pobreza… etcétera”.

Moreno indicó que en estos dos meses lo más importante es que el Gobierno reaccione de alguna manera y ahí se abren dos opciones. La primera es “con medidas para beneficiar a determinados sectores como aumentos de jubilaciones, sueldos, entre otras medidas similares, pero el asunto es que estas medidas aumentan la inflación, entonces va a ser difícil que el Gobierno pueda, desde la economía, cambiar la opinión de todas las personas que no le dieron el voto de confianza”.

Consideró que en algún momento el oficialismo debe plantearse que si realmente quiere “ganar en noviembre, y después en 2023, hay que reaccionar de alguna manera”.

En este aspecto indicó que la opción 2 es “arreglar con el FMI, abrir la economía y, en definitiva, incentivar la actividad privada y las inversiones que generen valor agregado y, fundamentalmente, puestos de trabajo”.

“El Gobierno tiene el gran desafío de reestructurar este modelo que nos está causando tantos desastres, decepciones y pérdidas en todos los aspectos y ver cómo revertir esta situación. No será en dos meses que se pueda lograr, pero tal vez sí se pueda en dos años ver cómo reactivar las producciones y las empresas, que son las que generan puestos de trabajo”, concluyó Moreno.

Por su parte, el CPN Álvaro Pérez, director de Consultora Finex, evaluó que “las consecuencias inmediatas se reflejaron en la suba de algunos activos argentinos, acciones y bonos en el exterior, porque se está interpretando que ha empezado a cambiar un rumbo y, en consecuencia, aparece una voluntad a comprar activos argentinos que estaban muy bajos, casi de remate”.

“Los mercados esperan noticias positivas para reaccionar y, a veces, sobrerreaccionar. Y hay una sobrerreacción en lo que pasó acá porque, objetivamente, no cambió nada en Argentina”, aclaró Pérez y remarcó: “Este plebiscito o gran encuesta que son las PASO solo sirven para ver si se valida o no lo hecho hasta ahora por el Gobierno nacional”.

Para el director de Finex, “se abre otra incertidumbre: si dice el Gobierno que tomó nota de lo que el pueblo quiso decir, ¿significa que va a profundizar el modelo con emisión monetaria, déficit fiscal, tarifas planchadas, con más dólar oficial devaluado por debajo de la inflación? Si todas las respuestas son sí, se viene un atraso en el tipo de cambio y patear la pelota para más adelante. Y si eso es lo que se va a hacer, ya sabemos cuál es el camino: plata en el bolsillo de la gente en los próximos dos meses pero no resuelve sus problemas la Argentina en el plano estructural”.

De cara a las medidas que adoptará el Frente de Todos, Pérez dijo que “el Gobierno tiene una forma de actuar, un norte y un discurso. No se puede esperar que cambie el rumbo. Simplemente profundizará las herramientas que usó hasta el momento, aunque le queda poco margen porque los votantes que no fueron a sufragar se cree que son de la oposición, con lo que se les va a hacer difícil revertir el resultado”.

A su turno, el doctor en Ciencias Económicas y decano de la Facultad de Economía de la Ucasal, Lucas Dapena, aclaró que “en primer lugar hubo un nerviosismo exacerbado la semana antes de las elecciones, que le metió presión al dólar y lo llevó a 187 pesos. Pasaron las elecciones, vieron que no pasó nada y se empezó a desinflar”.

En este marco, y luego de que ayer el dólar tuviera la baja más fuerte en cinco meses, Dapena dijo que “no hubo cambio en la tendencia ni la semana pasada con el pico de demanda de dólares para cubrirse por lo que podía suceder; ni ahora que se desinfló ese exceso de demanda, pero no es un cambio de tendencia sino un acomodamiento en los valores de hace cuatro días”.

En este sentido y frente al escenario para los próximos dos meses consideró que “hay distintas lecturas: una es que de ahora en adelante el Gobierno va a hacer cualquier cosa para sostener el poder pero, por otro lado, hay más gente alineada con la oposición que está evaluando lo que pasa, lo que los podría llevar a ser mesurados”.

“Con seguridad va a haber más emisión porque el Gobierno nacional sabe lo que se está jugando y que la única manera de ganar las elecciones es poniéndole más plata en el bolsillo a la gente desencantada”, dijo Dapena, pero también advirtió: “El punto es que esa plata no está, por lo que hay que inventarla, fabricarla. Y ahí vuelve la inflación”.

Dapena advirtió que si el Gobierno sigue con los mismos desequilibrios, que es lo más probable porque el Presidente ya dijo que va a mantener el rumbo económico, “se van a seguir acumulando estos problemas hasta que en algún momento se acomodan solos, que es el peor escenario porque si uno no corrige, el mercado corrige en el peor momento y de la peor manera. Es una máxima de las finanzas”, indicó.

“Pero lo que ya está claro es que no van a cambiar, sino por el contrario van a poner toda la carne en el asador. El tema es saber quién va a pagar la cuenta de esa carne después”, cuestionó.

Finalmente, dijo que la consecuencia inmediata de profundizar el modelo “es una mayor inflación, o sea que vamos a ser más pobres porque los sueldos por lo general no ajustan al ritmo de la inflación. Por lo que después la corrección va a tener que ser mayor”.

- Anuncio -spot_img
- Anuncio -spot_img

Lo último