Se agrava la situación en los comedores

En las entidades aseguran estar de acuerdo con los controles de las asistencias, pero piden que no se corte. Las filas por un plato de comida son cada vez más largas. Buscan tratar sobrevivir con ayuda.

El aumento de demanda es el termómetro de la crisis, allí dónde la frazada queda más corta, la opción es salir a buscar ayuda afuera. “Ahora se ven más abuelos también, parece que el Pami les recortó ayuda, y entre comprar remedios o comida, gastan en lo primero y vienen acá por la comida”, explicó Daniela Gutiérrez, del comedor “Soplo de Amor” . Desde el barrio 2 de Abril “sostenidos por alfileres” dan de comer de lunes a viernes a 180 personas y cinco familias aguardan en lista de espera.

Si bien recortaron el postre, Soplo de Amor es uno de los pocos comedores que se mantiene abierto de lunes a viernes. Daniela destacó que se mantienen con ayuda de particulares, ya que nunca recibieron ayuda estatal porque “para darte algo te piden personería jurídica y un montón de cosas, balances y cosas que no podemos pagar. O le pagamos a un contador o cocinamos”, explicó. A la par, remarcó que la ayuda estatal es necesaria, y pidió que haya más control. “Yo tengo unos chicos que viven en la calle, hace como una semana vinieron con el responsable del depósito de la Agrupación 5 de mayo y traían dos bolsas de leche de 10 kilos para vender”, contó. “Que controlen y verifiquen a los que funcionamos y no recibimos ayuda”, remarcó.

Luego de naufragar entre promesas incumplidas, el comedor ( o merendero cuando no alcanzaba para el plato de comida) “Sembrando Futuro” de Floresta Alta cerró a fines del año pasado. “Estamos esperando cobrar para volver, como al inicio, cuando poníamos plata nuestra para hacer panes y de ahí sacar para cocinar”, explicó Roxana Esquivel, que destacó la necesidad de volver a abrir ante “cada vez más gente que no tiene un plato de comida”.

Se agrava la situación en los comedores: más gente busca alimentarse y todo cuesta más caro

El comedor “Creciendo Juntos”, de San Calixto.

Esquivel recordó que hace cinco años comenzaron con lo propio, y luego, con ayuda de particulares se sostuvieron por casi seis años.”Hasta que de Libres del Sur nos ofrecieron hacer política, porque supuestamente nos iban ayudar con insumos y por eso nos metimos”, contó y aseguró que fue un arma de doble filo porque se les cortó la ayuda de particulares y finalmente la ayuda que esperaban no llegó.

“A dos o tres de las chicas que ayudaban les dieron el Potenciar, pero les pedían que dieran $1200 para el alquiler de la sede, que no se cuanto salía porque eran como 5 o 6 mil los que aportaban. Y después se los quitaron, usan los planes, a las chicas las obligaban a ir a las marchas sino las amenazaban que le iban quitar los planes”, advirtió.

Las responsables de comedores organizan venta de panes, feria garage con ropa donada y rifas para poder conseguir más fondos.

Roxana intentó gestionar ayuda estatal, pero sin éxito. “Fui a Desarrollo Social, genere un expediente y todavía lo tengo ahí, hasta hoy no tengo respuesta”. La mujer defendió su merendero y aseguró que “era fantasma” para los ojos del gobierno nacional, “pero si ayudaba, no como el que estaba a mitad de cuadra que decía que daba de comer a 400 personas y nunca lo hizo, pero les llegaba mercaderías, con camiones en fardos y nunca dio de comer a nadie”, denunció.

Pero no todas las asistencias habrían sido cooptadas en el camino. “Creciendo Juntos” da de comer a 150 personas y es el único comedor que queda en pie en el barrio San Calixto. Noelia Peralta, su responsable, indicó que se sostienen con ayuda propia y de particulares mientras que también recibieron ayuda de la FOB (Federación de Organizaciones de Base) “que no depende de ningún gobierno, pero con esta situación de crisis ya no nos pueden ayudar”, contó. A este comedor también llegó gente de Desarrollo Social de la provincia, pero aquí, aseguran, tampoco regresaron.

Todo más caro

Ante el aumento de los insumos, el comedor de San Calixto hace dos semanas pasó a cocinar una vez a la semana. “Viene un montón de gente, no solo abuelos sino chicos, mamás embarazadas, pero nos está costando un montón comprar verduras, ni hablar carne. Hay familias que se quedan sin la comida”, resaltó Noelia. La forma que encontraron, fue solventar con el propio bolsillo, pero que también está asfixiado El de Noelia, por ejemplo, con el plan “Volver al Trabajo” y la Asignación Universal por Hijo y “algún trabajo que salga de lo que sea”, mantiene a sus 3 hijos, una de ellos con síndrome de down.

Contactos para ayudar: Daniela de 2 de Abril- 0387155369094, Nelia (San Calixto) 0387154047487 y Roxana (Floresta) 0387 156311083.

“No me nace cerrar, por la situación tan crítica porque todos estamos en situación fea, yo también ” indicó, y pidió que se diferencie que “no todos son iguales. Algunos creen que hay comedores fantasmas y nosotros estamos siempre de puertas abiertas,los invitamos a que vengan para que vean el trasfondo y el laburo que hacemos. Que no nos traten de planeros, no salimos porque queremos, sino por necesidad”, defendió.

Ante la crítica situación, entre nula ayuda estatal y aumento de demanda, las responsables de comedores organizan venta de panes, feria garage con ropa donada y rifas. Quién quiera comunicarse con ellas puede contactarlas: Daniela comedor barrio 2 de Abril- 0387155369094, Nelia comedor barrio San Calixto: 0387154047487 y Roxana comedor Floresta Alta: 0387 156311083.

fuente: El Tribuno

COMENTAR

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí