Wayar: «No soy un asesino, no maté a nadie y no voy a renunciar. Quiero terminar mi gestión»

En una extensa entrevista con El Tribuno, el intendente de La Merced, Javier Wayar, habló en profundidad tras la muerte del pequeño Tomás Sotero, de cinco años, quien falleció trágicamente el pasado domingo al ser atropellado por una persona que conducía una camioneta de su propiedad. En ese contexto, el jefe comunal negó responsabilidad en el hecho, cuestionó el uso político de la tragedia y ratificó su decisión de continuar en el cargo hasta el final de su mandato.

El caso generó una fuerte conmoción en la comunidad y abrió un intenso debate sobre responsabilidades, en medio de manifestaciones, reclamos y repercusiones políticas. Mientras avanza la investigación judicial, Wayar insistió en que no tuvo participación en lo ocurrido y pidió que el proceso se desarrolle en el ámbito de la Justicia, al tiempo que defendió su continuidad al frente del municipio.

Intendente, ¿cómo atraviesa estos días después de la tragedia que conmocionó a La Merced?

La verdad que son días muy duros, muy difíciles desde todo punto de vista: humano, social, político. Todavía cuesta entender lo que pasó. Veníamos de compartir un momento lindo, de una actividad por Malvinas, con vecinos, con gente del pueblo, y de golpe ocurre esta tragedia que nos golpea a todos. Es algo que no se puede creer, algo que uno nunca imagina que puede pasar, y menos en una comunidad chica como la nuestra donde todos nos conocemos.

¿Qué recuerda de ese día y del momento en que se entera?

Yo estaba en mi casa, había llegado hacía un rato. La camioneta estaba parada, sin uso, incluso sin batería. Me empiezo a enterar por mensajes, llamadas… mucha gente intentando comunicarse conmigo. Fue una situación de confusión total. Al principio no dimensionaba lo que estaba pasando, pensé que no era tan grave, que el chico iba a estar bien. Estaba en shock, sinceramente. Nunca me había tocado vivir algo así y no sabía cómo reaccionar.

¿En qué momento toma real dimensión de la gravedad?

Cuando empiezan a confirmarme que la situación era seria. Ahí intento comunicarme para saber bien qué había pasado. Pero incluso en ese momento había mucha información cruzada, cosas que no eran ciertas. Yo me aferraba a la idea de que el chico iba a salir adelante. Lamentablemente después se confirma lo peor, y eso fue un golpe muy fuerte.

El vehículo involucrado es de su propiedad. ¿Qué explicación puede dar sobre su uso ese día?

La camioneta no estaba en funcionamiento. Yo me manejo habitualmente en otro vehículo. Ese día una persona cercana a mí la tomó sin mi autorización. Es alguien a quien conozco desde chico, a quien incluso he ayudado mucho en su vida. Pero quiero ser claro: yo no di ningún permiso para que se use ese vehículo.

Usted habla del imputado José Miguel Plaza, quien manejaba la camioneta ¿Qué vínculo tiene con él?

Yo lo conozco desde chico, nosotros íbamos a la primaria en San Agustín. Yo soy una persona que siempre contuve a mi familia y a la gente que lo necesita, gente que no tiene un lugar, gente que por ahí no tuvo madre, no tuvo padre. Yo siempre lo contuve, lo hablaba y charlaba. Ahí se encontraba la conexión con José Miguel.

¿Tuvo contacto con esa persona luego del hecho?

No, no tengo contacto. Y es una decisión. No quiero que nadie piense que intento influir o intervenir en la causa. Tiene que hacerse responsable de sus actos como corresponde. Yo no voy a interferir en la Justicia ni en nada.

Se instaló con fuerza el debate sobre responsabilidades. ¿Cuál es su posición?

Entiendo que hay un proceso judicial que va a determinar responsabilidades. Pero en lo personal, yo no estaba en el lugar, no estaba manejando, no tuve participación en el hecho. Por supuesto que el dolor está, y uno no puede ser indiferente a lo que pasó, pero eso es distinto a ser responsable directo.

¿Pensó en renunciar en algún momento?

Sí, lo pensé. Lo digo sinceramente. Fue por el golpe emocional, por el dolor, por todo lo que se generó alrededor. Soy una persona sensible, tengo familia, tengo hijos, y todo esto me afectó muchísimo. Pero también entendí que renunciar en ese contexto podía interpretarse como que yo soy culpable y no es así. Y lo digo aquí y lo voy a repetir las veces que haga falta: no soy un asesino, no maté a nadie y no voy a renunciar. Quiero terminar mi gestión. No puedo cargar con algo que no hice. Es muy duro escuchar que te digan asesino cuando sabés que no es así.

¿Cómo vivió las manifestaciones y el enojo social en el pueblo?

Con mucho dolor. Entiendo el dolor de la familia y de la comunidad, eso es lógico. Pero también hubo mucha desinformación, mucha bronca canalizada de manera violenta. Se atacó la camioneta, hubo manifestaciones muy fuertes. Yo en ese momento ni siquiera tenía toda la información confirmada. Fue todo muy caótico.

¿Cree que hubo un aprovechamiento político de la situación?

 Hay sectores que utilizaron esta tragedia para posicionarse políticamente. Eso duele, porque estamos hablando de la muerte de un niño. Si esto le pasaba a cualquier otra persona que no fuera Javier Wayar, no tendría la misma repercusión. Se mezcló el dolor real con intereses políticos, y eso no está bien.

Desde distintos espacios se planteó incluso la posibilidad de intervención o juicio político. ¿Cómo responde a eso?

Que en democracia las cosas se resuelven en las urnas. Si alguien quiere gobernar, que se presente a elecciones. A mí me eligió la gente. Yo respeto a todos, incluso a quienes no piensan como yo, pero también pido respeto. No se puede usar una tragedia para intentar sacar a un intendente.

¿Siente respaldo de parte de la comunidad?

Sí, hay mucha gente que me escribe, que me apoya, que me dice que siga adelante. Gente humilde, vecinos que saben cómo trabajo, que saben que siempre estuve para ellos. Eso me da fuerza en este momento tan difícil.

¿Cómo sigue su gestión en este contexto?

Sigue, con dificultades obviamente, porque no es fácil trabajar con este dolor encima. Pero sigo convencido de que tengo que cumplir con la responsabilidad que asumí. Hay mucha gente que depende del municipio, muchas cosas en marcha, y no puedo abandonar eso.

¿Qué mensaje le deja hoy a los vecinos de La Merced?

A quienes me atacan, les pido respeto. Todos podemos tener diferencias, pero hay límites. Y a quienes me apoyan, les agradezco y les digo que voy a seguir trabajando, que no voy a bajar los brazos. Yo entré en la política para ayudar, porque sé lo que es pasar necesidades. Y eso no cambió. Voy a seguir adelante, con la frente en alto, porque sé que no hice nada malo.

Fuente: El Tribuno

Compartir:

Facebook
WhatsApp
Telegram
Twitter
Email